The Bone Orchard

Que tal amigos, estamos aquí para contarles de qué se trata esta nueva serie, que parecería que piensa mover el avispero, pues conmigo lo ha logrado y en creces. Si les gusta la acción sobredimensionada, han dado en el blanco.

La serie está basada en el libro del escritor británico Neil Gaiman, un amante de la ciencia ficción, donde explica un mundo rodeado de muchos dioses, en su totalidad paganos, y nos deslumbra con la interacción entre ellos en el mundo real, o sea nuestro mundo. Para ello utiliza a un protagonista mortal que de a poco se va palpando de situaciones que lo convierten en el hilo conductor de la historia.

Pero no los detengo más y vayamos a lo que verdaderamente nos importa.

La historia comienza contando cómo hace muchísimos años atrás un grupo de vikingos, en su ansiedad de conquistar nuevas tierras, logran llegar a una isla…Pero no son recibidos con laureles: no sólo deben soportar una infesta de bichos que vaya a saber uno qué son sino que desde el otro lado de los pastizales llegan decenas de flechas impidiendo su entrada.

Primera idea de los vikingos ante esta situación: huir, pero el viento no favorecía para poder abandonar ese catastrófico momento. Entonces al comandante de la expedición se le ocurre colgar una bolsa de arena, realizar un tótem y dejarlo todo a la libre voluntad de los dioses para volver a sus hogares. La situación empeora y comienzan una serie de sacrificios para que su dios preste atención; luego de varios, ven el movimiento de dicha bolsa y emprenden su largo camino a casa.

¿Habrá sido el dios de la guerra?

Ya en el presente conocemos al gran Shadow Moon (Ricky Whittle), nuestro protagonista, quien se encuentra preso por disturbios y lesiones con una condena de 6 años devenidos a 3 por buena conducta.

En su última semana de estadía, a falta de tan sólo dos días de la libertad, el director de la cárcel solicita su presencia para comunicarle un par de novedades. Tal como dice la frase mundialmente conocida, tiene dos noticias, una buena y una mala… La buena es que en ese momento queda en libertad; la mala, se debe al fallecimiento de su esposa.

Tras el duro golpe se prepara para el largo camino al funeral de su amada (pieza fundamental en su estadía en prisión). Al llegar al aeropuerto trata de negociar su ticket y reprogramar su vuelo tras el lamentable hecho. Mientras la espera se hace larga nota a un señor un tanto particular queriendo tomar el mismo avión; luego se lo encuentra dentro del mismo y entablan un diálogo para distraerse en el viaje. Casualmente (vikingos, señor, viaje) una tormenta hace duro el vuelo y la orientación debe cambiar, haciendo escala por el mal tiempo. Por su necesidad de llegar lo antes posible, Shadow alquila un auto y decide irse lo más rápido posible.

En otra parte y otra situación conocemos a Bilquis, una diosa del sexo, la cual toma a sus adeptos y mientras hacen “ESO”: se los devora por medio de su vagina (WTF?!?!?!).

Flashes tras flashes, volviendo con Shadow vemos que debe realizar una parada higiénica en un bar y, NUEVA CASUALIDAD, se encuentra con el viejecillo del avión con ustedes. Tiene nombre:  el Sr Wednesday (Ian McShane), que no sólo invita unos tragos a su excompañero de vuelo sino que le propone trabajo (sí, otro WTF?!?!?! épico). Le propone por medio de una moneda elegir su suerte: si cae cara trabaja para él. Shadow desiste diciendo que ya posee empleo, pero Wednesday le muestra el diario donde dan la noticia de la muerte de su esposa.

Shadow se arriega: sale cara y Wednesday le remarca que por más experto que sea con las monedas siempre saldrá cara (WTF?!?!?! por tercera vez… la serie no para, eh).

Quien entra también en escena es Mad Sweeney (Pablo Schreiber) un viejo conocido de Wednesday, quien le propone a Shadow una pelea. Sin entender nada desiste, pero Mad se pone a molestarlo y comienza la trifulca…

De vuelta en camino Wednesday acompaña a su nuevo ladero a que se despida de su querida esposa; luego de un tiempo a solas se le acerca la mujer de su amigo y le cuenta la verdad de lo sucedido: el accidente se debió a que Laura le estaba… bueno… a ver, realizando una felatio (fiuuu!!!) a Robbie en medio de la carretera.

Desahuciado, Shadow se retira y se topa con un artefacto extraño que al acercarse se le incrusta en la cara transportándolo a otro mundo donde allí conoce al joven Technical Boy (Bruce Langley) quien conoce muy bien a Wednesday y le propone a Shadow que se una a él y deje al viejo, que si no lo hace no sus guardias lo desmembrarán. Tanto ellos como Moon vuelven a la realidad propinándole una feroz golpisa. Como por arte de magia otro Shadow ve cómo su otro yo muere despedazado. ¿Todo muy loco no?

Spoiler Show #18