En el segundo capítulo de Taboo, ya conocemos a Delaney (Tom Hardy), su locura y su llegada a una ciudad que lo creía muerto. Pero el hombre está más vivo que nunca y bien preparado para su venganza. Con diamantes que trajo de África compra un barco y paga las deudas de su padre, para reflotar su empresa naviera y busca entre las prostitutas y los matones del puerto algunos aliados para que sean sus ojos y oídos.
Mientras tanto la East India Company, con el malvado Sir Stuart Strange a la cabeza (Jonathan Price), lo odia más que nunca y comienza a sospechar que si se les ha a adelantado tanto con la información probablemente haya sido porque los norteamericanos interesados en sus tierras han logrado contactarlo antes que ellos. Una sospecha que parece bastante acertada cuando un nuevo personaje entra en escena: Edgar Dumbarton (Michael Kelly), un médico norteamericano que reside en Londres, y que aparentemente es más revolucionario que médico.


