El centro de la serie se fue moviendo de a poco. Ya poco importa el juego, sus ganadores y las partidas. Ahora Inpar y los rebeldes toman el control junto a los soldados de Ferrán. Mefisto se cierne como el gran villano al conocer su pasado.
Perder es ganar


Inpar
El líder de los rebeldes, el infiltrado de la nave que de a poco es descubierto por Lila, lleva a cabo su misión con gran esmero, pero sus seguidores comienzan a caerse frente a la falta de recursos y… ¿de la fe? Una situación dramática rodea a este grupo cuando una de las primeras “rescatadas” por Inpar sufre una crisis al recuperar en su totalidad los recuerdos de cuando era guerrera. Al no soportar el dolor, esta se quita la vida y genera un impulso en Inpar que lo lleva a contactar con Lila. Por intermedio de su General, el líder de los rebeldes le ofrece un camino hacia la rápida solución que es ayudarla a convertirse en la ganadora del juego.

Lila
Sin el protagonismo de otros capítulos y con la falsa idea que Kim va a hacer lo imposible por encargarse de su hijo, Lila se enfrenta a Altea luego de la recriminación de esta por no enfrentarla en el campo de batalla. Ambas pelean físicamente en el centro de la nave hasta que son controladas por el sistema de seguridad del lugar.
Por otro lado, Lila descubre quién es el intruso de la nave.

Ferrán y Almorás
Criticados por la mayoría de los devotos de Ferrán, este y Almorás son increpados por el grupo acusándolo al líder de no pasar más notificaciones ni informes de su dios. Así es como Almorás decide demostrar quién es el que está a cargo de la manera más dura que se podrían imaginar: obliga a uno de los devotos a apuñalarse. Así demuestra quién es el que está a cargo.
Más tarde, Ferrán, Almorás y su perro faldero, el gigante discípulo que obedece sin chistar, se encuentran con los cadáveres de los ex “dioses” o competidores de la nave. Sin entender demasiado de lo que sucede, Ferrán, capturado y dominado, sin muchos recursos para resolver la situación, no comprende que es lo que les pasó a sus colegas.

Mefisto
Como en cada capítulo, este estuvo centrado en el origen de Mefisto, o por lo menos cómo llegó a competir en el juego. Allí muestran como fue la negociación para ser incluido en este grupo de participantes de élite. Además, parte de su antigua vida, sus conexiones con su “familia” y su promotor, un hombre muy poderoso y de grandes influencias, ayudan a construir quién es verdaderamente Mefisto. Quizá el peor de los personajes hasta ahora, el más malo y desalmado, superando a Almorás.
Ya en el final del capítulo, y honrando el título de este, el General de Mefisto termina con su tarea y elimina a todo su batallón demostrando la personalidad sádica y llena de venganza que posee este. ¿Se convertirá un monstruo sin control?
