El mayor pecado que una persona puede cometer es el abuso de poder. Y el abuso de poder es una violación.
Making a rapist

Así da comienzo el segundo episodio de esta temporada donde el Vicepresidente de los Estados Unidos se hace presente para dar pie a lo que será el caso de este episodio.
Luego de unas palabras muy certeras con respecto a las víctimas y el trabajo que realiza la Unidad de Víctimas Especiales. Biden da pie a la Teniente Benson quien cuenta que luego de 16 años lograron que liberen a Sean Robert ya que fue culpado de violación ya que la evidencia estaba equivocada.
Este episodio se centra en cómo el sistema termina por quebrar a las personas. Luego de su liberación, y que además le hará juicio a la policía (apuntando directamente a Tutuola) muestran como Melanie Harper, quien lo había inculpado, y su hija lo invitan a cenar. Pero esa misma noche Melanie llama a Finn, su hija fue brutalmente atacada. Ashley, quien estaba a días de casarse, fue violada y atacada de forma tal que no logró sobrevivir.
La investigación toma como principales sospechosos a Sean Robert, si nuevamente queda en el ojo de la tormenta ya que Melanie lo escucho antes de encontrar a su hija. El prometido de Ashley ya que le había mandado múltiples mensajes diciendo que iba a dejarla, y que además había desaparecido el anillo de compromiso y un vecino que stalkeaba a la joven. Aunque este último Charle Dobkins, terminó funcionando como testigo.

Todos tenían coartadas verificables, pero Sean Robert no. Aunque todo el equipo de mantenía con cautela ya que no podían nuevamente cometer un error, y menos sobre él.
Así que gran parte del episodio se centra en el juicio contra él y la necesidad de obtener más evidencia física ya que no poseían los testigos suficientes para poder inculpar.
Finalmente logran obtener una orden sobre la casa de Robert y no solo encuentran prendas ensangrentadas sino que además en el lavabo estaba el anillo de compromiso de Ashley. Esto hace que la policía, y sobre todo Tutuola, están más que convencidos que él es el culpable.

Melanie entra en duda, ya que si era Sean lo que realmente a él lo corrompió fue haber sido abusado por tantos años en prisión. Pero el fiscal el Barba, quien era el encargado del caso, opto por considerarla testigo hostil para así hacerla declarar.
Cerrando el episodio confirmarnos lo que sospechamos desde un primer momento. Sean Robert fue quien asesinó a Ashley, unas copas de más y haber malinterpretado las señales lo llevó a convertirse en un violador. Tal como el título del episodio lo manifiesta.