And Let My Cry Come Unto Thee

Después de muchos años de la última película de la saga de El exorcista, al ver que el mundo serófilo está creciendo, se les ocurrió realizar una tira tocando el tema pero no ahondando en sus versiones del cine.

Nos encontramos con el párroco de la iglesia Tomas Ortega (Alfonso Herrera), quien tiene su pequeña congregación de fieles en la cual resalta la figura de Angela Rance (Geena Davis) y su familia.

Por otro lado conoceremos al padre Marcus Keane (Ben Daniels), quien está México en busca de un niño poseído. Marcus es visitado por su supervisor para que siga las nomas bajo los protocolos de la iglesia y para que no imponga sus métodos.

Lo que llama la atención es que el cura Ortega está ahí como si estuviese presente, pero son tan sólo sueños.

En la casa de Angela sucede que su hija mayor no quiere salir de su cuarto y se percibe en el aire que algo está sucediendo, pero mientras tanto ella trata de molestarla. En cambio su otra hija interactúa y trata de que salga un poco de esa habitación.

Angela, casi desahuciada, solicita ayuda al párroco: los dos son interrumpidos por un cuervo (como si fuese una advertencia).

Tomás accede para hablar con Kat (Brianne Howey). Cuando vuelve a su casa se queda semi dormido en el viaje y vuelve a soñar como si fuese real el caso del niño en México.

https://vimeo.com/184391333

A la mañana siguiente decide ir a ver al padre Marcus quien se encuentra en un centro de curas viviendo allí. Él lo escucha y el joven cura le explica lo que viene soñando últimamente que es siempre el mismo sueño.

Luego nuevamente decide ir a visitar a Angela para saber cómo están las cosas y cuando llega al ático nota que está sucediendo algo extraño: era Casey que había matado a una rata y se comportaba de manera muy extraña, sus ojos, rostro y cuerpo comenzaban a cambiar de manera grotesca. El mal está en ella.

Spoiler Show #18