Even Cowgirls Get the Black and Blues

Una cantante de country es asesinada, la ahorcaron hasta que murió. El primer sospechoso es el ex-novio. Un hombre que acaba de salir de prisión pero que *spoiler alert* no fue. En esta serie, describir el caso no tiene mucho sentido, porque en realidad, los asesinatos son una excusa para despertar una nueva versión de Liv.

Pero bueno, lo resuelven de casualidad y está bien que Clive no resuelva todo porque es muy groso, un poco de suerte tienen que tener.

Voy a hablar de las tramas menos importantes al principio: Aparece una agente del FBI para trabajar en la comisaría, el linda y simpática, OJO, con Clive. Ella viene a investigar los casos de gente desaparecida.

Eso nos lleva al encargado de hacer desaparecer gente. Blaine encuentra al Gabriel, el chico que cortó la droga la noche de la fiesta en el barco. Él ahora se dedica a predicar la palabra del señor y no quiere decirle cómo lo hizo. Entonces nuestro querido ex-zombie lo transforma en un muerto-vivo y le dice que cuando quiera la cura vuelva con la receta.

Además conoce a Peyton y la va a ayudar atrapar Stacey Boss, ya que trabajaron juntos y el tiene la información que ella necesita. Hay onda ahi. No estoy muy seguro si él sabe quién es ella en la vida de Liv, pero seguramente todos se crucen en cualquier momento.

En el capítulo vemos a una Olivia Moore, pensativa, cantante (qué linda voz que tiene) que se da cuenta que tiene que dejar ir a Major, no sirve de nada seguir persiguiendo a su ex-prometido por todos lados esperando que la perdone.

El cazador de zombies no está pasando por un gran momento, la droga le está haciendo muy mal y está haciendo que sus amigos se alejen de él. Pero en el final del episodio se da cuenta de esto y va a buscar a Liv para pedirle ayuda. Hay beso entre ellos y gritos de este lado. ¡Qué viva el amor!

Spoiler Show #18