Se estarían poniendo de moda series de familia que ocultan algo y no es precisamente una tontería, por ello CBS junto con Amblin (productora de Steven Spielberg) se sumaron a la ola y relatan la vida de los Hawthorne, una familia adinerada de Boston (poseen una empresa constructora), cálida familia que de pronto ya no comienza a serlo.
La familia está compuesta por el padre Mitchell Hawthorne (Jamey Sheridan), su esposa Madeline Hawthorne (Virginia Madsen) y sus hijos Alison Hawthorne-Price (Juliet Rylance), Garrett Hawthorne (Antony Starr), Tessa Ross (Megan Ketch) y Cam Hawthorne (Justin Chatwin)
Hay reunión familiar en la mansión y están todos (o casi), ya que la hija mayor Alison se postula para concejal de la ciudad y su jefa de campaña necesita conocerlos bien de entre casa para poder saber cómo lanzar la candidatura.
En la ciudad hubo un grave accidente al desplomarse parte del techo de un túnel. Más allá del fatal hecho, lo más sorprendente fue que entre los restos de mampostería se encontraba la hebilla de un cinturón.
El llamativo hallazgo se trataba ni más ni menos del de un asesino serial, el cual dejaba como recuerdos pequeñas campanitas. El caso cae en manos de Brady Ross (Elliot Knight) quien está casado con Tessa; enseguida llama a su cuñada para que esté al tanto ya que le significa de mucha importancia para los futuros de los dos.
Ante semejante hecho la futura concejal da una conferencia a los medios por lo realizado, ya que le sirve para mostrar cierto grado de preocupación, y de paso aclarar que la empresa del padre no tiene nada que ver en esto.
Mientras su hija hablaba, Mitchell cae desvanecido: tanta exposición del problema le causó un infarto.
Ya en el hospital se quedan todos mucho más tranquilos ya que ha pasado el susto y está siendo monitorizado por los médicos: toda la familia se hace presente (o casi).
Tras un día duro, los hijos menores deciden pasar los días en casa de sus padres, en sus antiguas habitaciones. Por la ventana Tessa nota que hay ciertos movimientos extraños en una de las habitaciones que sirve de lugar para guardar las viejas cosas de la familia. Allí se topa con su hermano Cam (un ex – drogadicto) creyendo que volvía a consumir luego de un año de abstinencia. Mientras hablaban veían viejos recuerdos: a ella le llamó la atención una caja… al abrirla vio que la misma estaba llena de aquellas Famosas Campanillas y recortes de diarios sobre los hechos sucedidos (Cam encima es ilustrador de un diario y había hecho un chiste al respecto… él mismo estaba entre esas cosillas).
Ahora, recordemos: en el hospital, junto al padre, estaban CASI todos. Faltaba el hijo mayor, Garrett, quien al ser avisado por la hermana más chica decide volver.
No pueden creer que él haya vuelto. Lo primero que decide es ir a ver a su padre para saber su estado, ya que pasaron larguísimos años de su partida.
Al llegar a la habitación saluda a todos y al padre lo tumba un nuevo infarto. Pero por suerte fue socorrido a tiempo.
Es de noche y en casa de Alison una de sus hijas le cuenta que su nuevo tío parece extraño y que sabe lo que le dijo a su abuelo en el oído, antes del segundo colapso.
“Hey viejo… Voy a decir que fue ud”
— Garrett Hawthorne
Nuevamente en la habitación se encuentran solos marido y mujer, el patriarca ya estaba mucho más estable y le dice a su esposa que deben decir la verdad; ella le dice que descanse le dice amablemente que se calle (SHHHH)…
Le saca el oximetro saturometro (aparato que se coloca en el dedo del paciente para controla el oxigeno) y le aprieta el canal del oxigeno, ahogándolo…