Ya con 3 capítulos emitidos, Feed the Beast no sobresale como uno podía esperar de antemano pero da pasos firmes entreteniéndome con momentos dramáticos dejando lugar también a las emociones y toques de humor. Thirio toma forma a un costo demasiado elevado.
Screw You, Randy


Tommy se entera que los moretones no eran obra de su padre/socio y toma coraje para ir a pedir disculpas y mantener la inversión intacta. Con el cheque de 75.000 dólares encima, Dion empieza a reclutar a su ex empleados para Thirio pero sin medir los gastos y con Pilar en medio intentando llevar adelante la contabilidad y administración del restaurante (no olvidar la nula experiencia)
El final de esta historia no podía ser otra que Thirio sin fondos aun sin haber comprado los vinos.

Las ideas de Dion son una de las mejores cosas del show. Todo el tiempo me sorprende y esta vez fue a lo grande: a falta de vinos, se le ocurre ir a robar el deposito del antiguo empleador de Tommy con un desenlace fatal, el empleado de seguridad muerto debido a los golpes recibidos por un compañero de Dion. Veremos si este suceso trae consecuencias mas adelante en la temporada.

Al igual que en el capítulo pasado el final nos dejó con ganas de mas minutos. El hada de los dientes visita a su padre en prisión (olvidé mencionar que a pedido de su padre, obligó a Dion a ocultar paquetes de cocaína en el restaurante) y la seguridad de la misma ,en complicidad con los asiáticos dueños de esa droga, lo asesina en su cara.
El padre de Tommy hace valer su título de socio y pisa fuerte en Thirio: les presenta el “nuevo” Chef (la cara de Dion al conocer la primicia fue increíble)