Flares

Sintiéndose victoriosos, estos cuatro amigos deciden en primer lugar ir a la embajada de los EEUU para ver de qué manera de marcharse lo antes posible de Belice, pero… lamentablemente estaba cerrada, y para colmo una mujer antes de marcharse los maldijo.

Luego de ello, para no perder tiempo, deciden ir al destacamento de policía para, en cierto modo, aclarar lo sucedido en casa de Milo, la muerte del mismo y que mantenían cautivo a su agresor.

Al entrar piden hablar con el oficial a cargo y para sorpresa resultó ser la detective Sophie. Pero mayor fue el asombro que ella los desconoció: fue allí que enseguida entendieron que ella estaba implicada en el tema del barco.

Se fueron inmediatamente, pero en medio del camino, por esquivar un tapir, impactan contra un árbol, así que deben caminar hasta la mansión, ya que algunos necesitaban sus pasaportes.

A Joel le llena la intriga si seguía en el aljibe el enano que mantenían amarrado.

Cuando notan que no está, se dan cuentan que tampoco tenían sus pasaportes, entonces intentan escapar, pero hay alguien que los está apuntando con una mira láser: los asusta e inmediatamente corren y vuelven hacia a la cocina y se encierran en ella.

Mientras tanto, en el destacamento se reúnen la detective con otro implicado en el embrollo del barco (el jefe del enano), quien está interesado en el supuesto cargamento (drogas).

La cocina de a poco se esta transformado en La cocina del infierno: comienzan a ventilarse todos aquellos resquemores entre ellos, particularmente Joel le dice el porqué conoce el número telefónico de la mujer de Cobi, quien cree que mantiene un amorío con su amigo. Se veían cada tanto pero no como amantes, cosa que Cobi no le creyó.

La detective recibe un llamado de un teléfono descartable para que defina y termine el tema del barco.

Cuando da con el lugar donde está el barco se dirige al mismo y encuentra el cadáver de Milo y la bodega vacía.

Amedrentados y asustados por alguien que los está vigilando, los cuatro amigos deciden afrontarlo de una manera poco usual, pintados y armados con las pocas cosas que habían encontrado; se abalanzan hacia la puerta y ven que era un empleado de la aerolínea trayendo la maleta que había quedado extraviada.

Ya más calmos deciden darse un chapuzón en la pileta. Joel después de refrescarse se retira. Al rato entra Sophie apuntándolos: Joel aparece justo para salvarlos y sin titubear le dispará. Ella, luego de dos disparos, cae a la pileta.

Spoiler Show #18