El anteúltimo episodio de Run complica aún más la situación de Ruby y Billy. De manera algo inexplicable, nuestros protagonistas vuelven al granero donde el cuerpo de Fiona sigue exactamente en el mismo lugar para recuperar el teléfono de Ruby. En el momento en el que ella toma su móvil del exacto lugar en el que lo olvidó, una luz dentro del granero/ casa se enciende, lo cual los hace salir corriendo nuevamente. Mientras huyen, se debaten sobre si llamar a la policía o no. Billy cree que es lo
correcto, mientras que Ruby sabe que ni bien le avisen a las autoridades su marido sabrá dónde y con quién está y la aventura se habrá terminado.
Sin embargo, la taxidermista interpretada por Phoebe Waller-Bridge aparece en la casa/granero, evidentemente para entregarle un plato de mac n’cheese a su dueño, un tal Daniel, y se encuentra con el cadáver de Fiona y es ella quien finalmente da aviso a la policía. Los oficiales a cargo parecen bastante poco aptos para el trabajo, se debaten entre quién va a acordonar la escena, quién llamará a los forenses y quién irá a interpretar al personaje de Waller-Bridge, mientras se lamentan porque justo esa noche su reality favorito atravesará un momento cúlmine.

