Messengers

Por más que el ambiente esté caldeado, siempre hay motivos para festejar: vino, música golpes… así se celebra un casamiento al estilo Farrell.

El ruido de una topadora interrumpe dicha juerga.

Big Foster, con su temperamento de pocas pulgas, decide comandar un ataque, con armas (pero no hay mucha artillería), en cambio Asa, por pedido de G’win, le indica que ese no es el camino, que esto ya lo vivieron, y más allá que hubo algunas muertes, los Farrell no perdieron sus tierras. Pero claro eran otros tiempos.

Asa toma la decisión de bajar, ver la situación y se encuentra con que están todos reunidos debatiendo la instalación de la carbonífera en las tierras de los Farrells. Pero hay discrepancias en ese debate.

Puestos de trabajos, odio a los Farrells pero también mucho miedo de lo que se puede avecinar.

Asa toma la palabra advirtiendo de lo que puede llegar hacer su familia y lo que puede suceder con el pueblo.

Cualquiera que suba la montaña sabrá que no volverá a bajar.

— Asa Farrell

Luego del discurso, se pudo escabullir de los pueblerinos, hasta que lo encontraron en medio de la ruta y le brindaron una buena paliza. Con su astucia logró dominar la situación y devolverle a cada uno algunos golpes.

Hasil había bajado al pueblo para ver a su chica (primero amedrentó a Butch para pedirle su dinero por la venta del Moonshine), pero su aspecto no es muy bien visto y es por ello que es encarcelado. El sheriff le dejó bien claro que no lo quiere ver más por allí.

Mientras tanto el plan de boicotear las maquinas topadoras se llevaba a cabo. Li’l Foster, en venganza de la muerte de su hermano, mató al vigilador para poder encontrar regocijo en su padre.

Asa, al volver lastimado, encuentra en los brazos de G’win no sólo la cura, sino aquél viejo amor. ¿Acaso pudo más el pasado? ¿Le mintió a Li’l al besarlo y en cierto modo decirle que no le oculta nada y está con y para él?

¡¡¡Ged-gedyahhhh!!!

Spoiler Show #18