Fresh-Like

Issa y Nathan de paseo - Fuente: HBO

A ponerle el cuerpo.
Comienza el episodio, Issa está terminando la mudanza, rapeando frente al espejo como hacía mucho, tocan la puerta, es Daniel que le trae la última caja, ella le agradece todo y se abrazan. Él se va para el acceso del condominio, justo llega Molly, le abre, ella pasa, él sigue camino; Molly lo ve irse y musita “Goodbye, Daniel”… y chau.

Molly y el "adios" a Daniel - Fuente: HBO

Es el momento de la temporada donde ha reseteado su vida Issa, ahora está al frente del complejo habitacional y sin varón cerca. Lo único que se resiste al cambio es su trabajo en We Got Y’all.

Molly tiene que hacer frente al clima de su nuevo trabajo:

Molly intentando ganarse la simpatía de sus compañeras - Fuente: HBO

Ella quiso renovarse, irse a un lugar donde la tomara en cuenta, ahora que está allí la ignoran, siente que la pasan por alto y no la escuchan.
Le queda solo huir para adelante, ponerle el cuerpo y hacer el acto de presencia.
Luego de una reunión, donde Taurean (un compañero) la eclipsó, logra empatizar con las otras mujeres justamente hablando mal de él.
Ahí renace la relación con ellas, hasta se ofrece para hacer horas trabajo en su caso. El tema es que, lo que parecía ya resuelto, se vuelve a complicar cuando le dicen de juntarse el fin de semana y Molly las rechaza. No todo va a ser inmediato y tendrá que hacerse valer.

Issa tiene que hacer frente a su vida y al trabajo:

Issa le da un tour a Nathan, llegado de Houston - Fuente: HBO

Ella quiso terminar con todo lo anterior, dejó de vivir con Daniel para no depender de nadie y con esa decisión acabó toda relación con él; se mudó a un condominio para ser la administradora y se encuentra con los reclamos de los vecinos, casi siempre ridículos, pero debiendo solucionarlos.
En lo personal, justo cuando iba a morder un burrito en su almuerzo, le aparece Nathan, un cliente que tuvo en Lyft. Uno con el que tuvo muy buena vibra y eso se mantiene. Él, teniendo tiempo de sobra la “arrastra” a pasear por el vecindario, esa gira termina siendo muy exitosa y divertida, hasta se meten en la antigua casa de ella y le invaden la piscina. Issa cancela una reunión laboral y ya comienza a notarse más el desdén que evoluciona desde ella. Finalmente se besan y quedan en seguirla otro día.
Issa vuelve al otro día a We Got Y’all, Frieda le da la noticia de que aceptaron que vuelva a las secundarias, pero ya es tarde… Dee le comunica que renuncia. Porque si quiere un cambio, tiene que ponerle el cuerpo.

Cuerpos cansados:

Issa y Nathan desnudos en la piscina, buen primer encuentro - Fuente: HBO

Obviamente a Molly se le va a seguir haciendo cuesta arriba, porque ahora hasta las mujeres le tienen poco aprecio.
Por el lado de Issa, tiene tres perfiles naciendo: Nathan y su química celestial, intentar encontrar un nuevo trabajo (sabemos que quiere algo más relacionado con la música) que le permita pagar el alquiler de su nuevo departamento, donde -de hecho- sus problemas seguirán creciendo al ser la casera.
Pero bueno, a ponerle el cuerpo, señoras!

Spoiler Show #18