Hagamos lo que hagamos, siempre terminaremos teniendo que lidiar con nuestro pasado, no?
This Is Not Our World
Jason Antolotti y los anteriores de su novia:

En temporadas previas vimos al agente estrella sufrir por los comportamientos amorosos de su madre, quizá sea un tipo chapado a la antigua, pero no lo motiva la maldad. Sino su propia inseguridad.
Y nada mejor que atacarla que enterarse que su actual novia (la irascible Donna), fue amante de Tiger Woods.
No sabe qué hacer, qué decir, qué opinar… lo seguro es que se tragó lo que realmente pensaba al discutirlo con su pareja y escapa por el lado del “te amo“.
Ricky Jerret y su vida anterior como deportista:
El otrora WR de los Patriots termina por tranquilizarse y decide aceptar la oferta de Charles de hacer una prueba de aptitud física a fin de ver si califica para los Rams.
Se lo nota motivado (quiere salir de su casa y escaparse de esa vida sedentaria), pero todo sale a medio camino. Solo atrapa una cantidad de bolas y el tiempo en las 40 yds. es más alto que lo que se permitiría.
Acaba por escaparse del campo de juego, para terminar enfrentándose con su novia y madre de su hija, quien descubre que Ricky estuvo mintiéndole a decirle que se había retirado del football profesional.
Vernon Littelfield y su anterior secundaria:

Siendo ya un jugador de la NFL, Vernon y Reggie vuelven a su secundaria en Compton para asistir a la ceremonia en la que se retirará el número que el jugador usaba.
Reggie se presenta desconfiado, él tiene la certeza de que le van a sacar dinero, todos le intentan hacer ver que es un pesismista, pero no se equivocaba.
Apenas entran al establecimiento ya el director Hags (un genial Ernie Hudson) les está presentando una realidad lúgubre, donde supuestamente hay asbesto, pintura con plomo, las sillas se rompen y no tienen seguro por accidentes (estos dos últimos son ciertos).
El dúo se siente compungido y deciden hacer una donación de u$s 5000.
Ocurre que, durante el acto, con marching band y todo, Vernon se sube al caballo de un ya emocionado Reggie y ¡promete a la institución un millón!
Los gritos, bailes, risas pelean con la cara de descreimiento del asistente.
Spencer Strasmore, Joe Krutel y su anterior... todo:

En estos episodios resultan casi inescindibles los dos protagonistas principales, en principio, porque están aclimatándose a Los Angeles y -por ello- los problemas son compartidos.
No todos… Al empezar lo acompañamos a Spencer a visitar la tumba de su hermano, le tira un poco de cerveza en señal de brindis… pero ahí es donde todo se va al infierno, lo insulta, escupe la lápida, le echa en cara haberlo abandonado al suicidarse. Todo se sacude, se abre la tierra y se despierta de la pesadilla. Algo parecido sucedió la temporada pasada, también al comienzo, porque los miedos de Strasmore se manifiestan por el único flanco que deja desprotegido, sus sueños.

El grave inconveniente que Joe y Spencer dejaron pendiente del capítulo pasado explota. La relación con Lance Klians, tensa por el manejo de los clientes y el dinero, se desbarranca.
El exdueño de SportsX se gasta la friolera de un millardo en una filmación. Él parece disfrutar al desesperar a quienes lo salvaran económicamente y los basurea en cada oportunidad que se le presenta.
El pináculo acontece en una fiesta que Lance realiza sin invitar a Joe y Spencer en la que -en la cara del exjugador de la NFL– le espeta “Hago lo que quiera, con quien quiera, gastando lo que quiera, donde quiera, ¿me sentís?”; el “Sí, te siento” de Strasmore llega con un doloroso pisotón y el “Estás despedido”.
Lo anterior atrás, ahora para adelante:

Es evidente que la hostilidad hacia el dúo protagonista dentro de SportsX aflorará de ahora en más, arriesgando la inversión dineraria que hicieran por pedido de Joe.
La solución podrá ser un equilibrio pactado entre Klians vs. Strasmore-Krutel o la guerra total.
Ricky deberá hacer frente ya a su actualidad física y mejorarla urgentemente si desea reingresar a la NFL.
Vernon… ¿tiene el dinero para hacer frente a su promesa de donación a su excolegio?
Cuánta sombra para alejar…