Better-Like

Issa, Issa, Issa… ¡Qué de problemas! ¡Tantos años y no has aprendido nada!

Volvemos a encontrarnos con la Señorita Dee y su amiga Molly. En esta temporada, con el término “Like” en todos los títulos, el dúo de amigas está así:

Las amigas, esperando chocar

Re-laciones

Los amigos con derechos o pareja no establecida...

Molly vuelve de unas vacaciones sexualmente muy activas y sigue siendo la amante de su amigo de la infancia, ‘Dro, quien tiene un pacto con su esposa y con ello se permiten acostarse con quien gusten. Este plan, que parece funcionar para el matrimonio, la tiene a la tercera en discordia un poco confundida y le exige a él que se decida qué son, dándole dos opciones muy mixtas pero definitorias. Veremos cómo va resolviendo esto en el futuro, porque en lo que a ‘Dro respecta, él está muy cómodo con la situación.

Los ex que viven juntos...

Issa, por el otro lado, se ha separado de Lawrence… pareciera que de forma definitiva. Al no poder vivir más en su histórico departamento por la finalización del contrato de alquiler, duerme en la casa de Daniel.

Como no se tienen sexualmente, Issa se ve en situación de escucharlo a su ex amante ejecutando candentes escenas venéreas con otras mujeres. En un momento se reprochan la convivencia y él le manifiesta la confusión que tiene por sus actitudes, ella le aclara que no tiene en claro los sentimientos hacia su persona. Resultado: no llegan a nada y seguiremos viendo esta tensión sexual desarrollarse, hasta que uno de los dos ceda (tenemos el balde de palomitas de maíz esperando).

Trabajo

"Mujer-negra"... el cóctel más explosivo desde "nitro-glicerina"

Molly, está negociando su nuevo contrato laboral, como abogada; no tiene apuro y entiende que lo cerrará satisfactoriamente para su exigente bolsillo.

Issa, en las antípodas de su amiga, al finalizar la segunda temporada había sido degradada: en aquel entonces se había descubierto que el director de una escuela donde ellas apadrinaban chicos con su ONG (We got y’all) discrimina furiosamente a los latinos y -aún así- Issa consigue ayudarlos sin denunciar al principal. Este silencio cómplice abría la posibilidad de que le quitaran el apoyo estatal en caso de descubrirse. Esto la removió del excelente trabajo de campo que estaba logrando.

El logo de la discordia, mano blanca sosteniendo niños negros...

Desde su actual y triste escritorio notó que muchas secundarias estaban rechazando la asistencia de esta organización. Sin autorización realiza llamados para ver de averiguar… y las novedades la dejan boquiabierta. Las instituciones se quejaban porque solo veían a representantes caucásicos y porque el logo tiene a tres jóvenes de color sostenidos por una mano blanca.

Issa intenta ser aceptada para ir a hablar a las escuelas, pero se lo niegan. Lo terrible es que la directora de la ONG hace ojos ciegos a la existencia de un terrible problema. Nuestra protagonista, ergo, se sume aún más en la desazón.

Por otro lado, para poder alquilar algo propio y tener más plata en el bolsillo, comienza a ser chofer de la app Lyft (product placement, como el mejor), lo que la lleva a enfrentarse a situaciones cuanto menos curiosas (graciosas para nosotros).

¿Cómo que mejor?

Así estamos para esta tercera sección de capítulos, así comenzamos. Muchos cambios, mucho por venir… ¿Mucho por aprender? Digamos que esto último dependerá de las chicas.

Spoiler Show #18