En este episodio de Chicago PD nos tendrán con el corazón en la boca ya que Kevin Atwater está en peligro. Todo comienza con el cumpleaños de Trudy, y la preocupación de Adam por no poder comunicarse con él. Él alerta a la unidad que comienzan a investigar.
Captive

Logran ir al último lugar donde fue, ahí encuentran su placa y sangre. Adam sabe que Kevin tiro la placa ya que es una de las primeras cosas que les enseñan en la academia: si son secuestrados deben descartar la placa para que no sepan que son policías.
La realidad es que Kevin ha sido secuestrado sin entender porque, por supuesto la unidad mucho menos, pero harán todo para poder averiguar que es lo que sucedió. Esto traera tensión dentro del grupo ya que todos querran poder encontrar a Kevin.

Comienzan a rastrear datos y saben que Joe Baker está en medio de todo, aunque sabemos que es con quien Kevin está secuestrado. Esto trae un antiguo caso de Atwater ya que Joe es el padre de un joven que Kev mato en una redada. La realidad es que todos están afectados por el caso y son pocos los datos que obtienen sobre el paradero de Kevin.
Pero Atwater sabe que hacer, ya que quien los secuestro es Reimundo Morales que está convencido que Joe Baker le robo una gran cantidad de dinero en drogas, Kev le ofrece muchísimo más dinero. Así es como contacta con Ruzek y combinan el intercambio de dinero.

Hank pone el dinero de su sótano además de un rastreador para poder llegar a su compañero, pero todo cambia cuando Reimundo le indica a su compañero que no vuelva. Esto alarma a la unidad ya que escapara quien puede llevarlos a su compañero. Pero este muere ya que Antonio le dispara cuando el delincuente va hacia Kim.
Esto altera a Adam, pero mientras ellos comienzan a buscar más información, Atwater comienza a escapar junto a Joe. En el forcejeo con Reimundo, Baker logra obtener un arma y asesinar al secuestrador. Aunque por un momento temimos por Kev cuando Joe amenazó con asesinarlo por lo que le hizo a su hijo.

Luego de que Kevin le dijera las últimas palabras de su hijo antes de morir, Joe suelta el arma y la unidad llega justo a tiempo. La realidad es que Joe Baker nunca había robado las drogas, había sido Calvin Hill, por lo que el hombre no deberá cumplir ninguna condena. ¡Kevin está sano y salvo!