Lethe

El sexto episodio de Star Trek: Discovery nos lleva a un viaje de reconocimiento por el pasado vulcano de Michael Burnham y su, a veces, conflictiva relación con Sarek.

Lethe (que es el río del Hades por el que pasan las almas y cuyas aguas hacen que olviden todo) comienza con el embajador Sarek emprendiendo una misión misteriosa a bordo de una nave vulcana. Sin embargo, el acompañante de viaje de Sarek resulta ser parte de una fracción rebelde entre los vulcanos que no valora las inclinaciones de éste para relacionarse con otras razas. Los vulcanos, al igual que los klingon en cierta forma, prefieren la pureza de su raza, seguros de que su lógica es lo que los hace superiores. Este acompañante, que no devela la misión hacia la que se dirigía Sarek, se inmola para eliminarlo antes de que llegue a destino. Sarek sobrevive, pero queda muy mal herido. 

En la U.S.S. Discovery, Burnham entrena a Tilly para que pueda llegar a su objetivo de convertirse en algún momento en capitana de una nave de la Flota Estelar. Mientras tanto, el nuevo Ash Tyler entrena con el Capitán Lorca, quien, al ver su excelencia en combate, le ofrece el, ahora vacante, puesto de Jefe de Seguridad, el cual Tyler acepta con agrado.

En el comedor de la nave, Tilly y Burnham se acercan a conocer al nuevo. Mientras los saludos son intercambiados, Michael siente, debido al vínculo que comparten mentalmente, el sufrimiento de Sarek

En su conexión mental, Burnham revive el recuerdo de Sarek del momento en el que ella no fue aceptada en el Grupo de Expediciones Vulcano. Sarek, al percibirla dentro de su mente, la expulsa. Una vez despierta en la enfermería de la U.S.S. Discovery, Burnham se da cuenta en seguida de que Sarek está al borde la muerte. Explica a sus compañeros la conexión que comparte con Sarek, y también nos ayuda a enterarnos de que, en el pasado, los extremistas vulcanos intentaron asesinarla cuando era una niña. Imágenes que ya hemos visto, pero que no habían sido explicadas.

En el centro de aprendizaje vulcano, estos extremistas atacaron, dejándola muerta por 3 minutos. Sin embargo, Sarek compartió con ella su katra, parte de su alma, para salvarla. Es esta parte compartida es la que le permite sentir lo que él está sintiendo. Le pide al Capitán Lorca realizar una misión de rescate hacia dónde sea que se encuentre el embajador Sarek, a lo que, el buen capitán, accede. 

Lorca se comunica con los vulcanos y descubre que la misión de Sarek era reunirse con dos familias klingon disidentes con el poderoso Kol, para intentar, lógicamente, llegar a un acuerdo de paz entre la Flota Estelar y los klingon. Los vulcanos extremistas vieron ésto como otro intento de Sarek de proteger a los humanos, por lo que reaccionaron. Lorca se ofrece a buscar a Sarek, a pesar de no tiene una orden ni de los vulcanos ni de la Flota Estelar.

El mayor problema para recuperar a Sarek es que su nave se encuentra dentro de una nebulosa, y ésto no permite que los escáneres de la U.S.S. Discovery puedan saber a ciencia cierta dónde se encuentra, por lo que tampoco pueden teletransportarlo. Pero Michael tiene su conexión vía katra con Sarek, y ésa sera su arma para encontrarlo. Con la ayuda de un Stamets mucho más amigable y jocoso, construyen un aparato que sirve para aumentar el rango de señal, por decirlo de algún modo, de la conexión que Burnham y Sarek comparten, para así poder encontrarlo y despertarlo. Para lograrlo, Burnham deberá meterse dentro de la nebulosa, en una pequeña nave, que piloteará Ash Tyler, a quien asistirá la cadete Silvya Tilly

Mientras Burnham lucha con Sarek para que éste no la expulse de su mente, en la U.S.S. Discovery reciben la visita de la Almirante Katrina Cornwell, quien viene, ni más ni menos, que a tirarle de la oreja a Lorca por seguir realizando misiones sin autorización a bordo de la única nave con la tecnología de esporas. 

Katrina y Lorca tienen historia. Y, a pesar de su rol de almirante, ella está visiblemente preocupada por Lorca. Teme que, desde su incidente con su anterior nave, la U.S.S. Buran, Lorca se haya transformado en un capitán temerario y que no tenga los criterios necesarios para pilotear la nave más importante de la Flota Estelar. Lorca, sin embargo, intenta convencerla, con una noche de pasión de por medio, de que ésto no es así.

Al dormirse, la Almirante se queda observando las heridas en la espalda del Capitán y, sin querer, lo despierta. Éste, sobresaltado, le apunta con fáser que mantiene siempre al lado de su cama, confirmando todas las teorías de estrés post traumático y paranoia que Katrina ya albergaba. Cornwell le advierte, dolida, que deberá reportar todas sus irregularidades a la Flota Estelar y que, probablemente, Lorca pierda su cargo.

En la nebulosa, Burnham navega por la mente de Sarek, una y otra vez en el recuerdo de su fracaso. Luego de luchar con él múltiples veces, logra que él le muestre el recuerdo completo, descubriendo que, en realidad, no es que no había sido aceptada en el Grupo de Expediciones Vulcano, sino que a Sarek le dieron a elegir entre ella y su hijo Spock, ya que los vulcanos no aceptarían en sus filas dos ejemplares que no fueran 100% de su raza (recordemos que Spock tiene madre humana, Amanda Grayson, a quien finalmente podemos ver en este episodio y descubrimos que es también la figura materna de Burnham, que le regaló su preciado libro, Alicia En El País De Las Maravillas).

Sarek está avergonzado. Eligió a su hijo Spock sobre Burnham y éste finalmente decidió unirse, como todos sabemos, a la Flota Estelar, no al Grupo Vulcano. Una vez que logra aceptar su vergüenza, Sarek le permite a Burnham que lo despierte utilizando su katra, permitiendo que active los sensores necesarios para ser localizado.

Una vez que Sarek se encuentra a salvo en la enfermería de la U.S.S. Discovery, Lorca le ofrece un puesto permanente a Burnham, el cual ella acepta conmovida. Además, ambos se dan cuenta de que no podrá reunirse con las familias klingon y que tal vez esa oportunidad de alcanzar la paz se vea perdida. El Capitán Lorca sugiere, sin embargo, que la Almirante Katrina Cornwell sea quien vaya en su lugar. 

Por supuesto que todo sale de la peor manera: el encuentro con los klingon era una trampa. Una prueba que estas dos familias marginadas debían pasar para poder unirse al Imperio de Kol. Y ahora, en lugar de sólo tener un embajador vulcano, tienen a la Almirante de la Flota Estelar. ¿Se imaginaba Lorca este escenario? ¿Envió a su amiga/amante a una trampa para preservar su posición como capitán de la U.S.S. Discovery? Cuando Saru le informa lo que ha sucedido, en vez de salir intempestuosamente a su rescate (como lo ha hecho con Sarek, por ejemplo), le pide a su primer comandante que se comunique con la Flota Estelar y actúe de acuerdo a las órdenes que le den. Saru, sorprendido, obedece.

Mientras tanto, Burnham se enfrenta a Sarek en persona. Éste, sin embargo, no se encuentra dispuesto a hablar. No tiene todavía el valor necesario para afrontar sus vergüenzas. Sarek no está dispuesto a asumir que ha cumplido un rol de padre en la vida de Michael.

Cuando Burnham lo deja en la enfermería, sale confundida con sus emociones y se encuentra con Ash Tyler en el comedor, quien le explica que, básicamente, eso es ser humano. Y entre ambos se establece una complicidad de miradas que, probablemente, nos augure algo de amor. 

Spoiler Show #18