Despite Yourself

Star Trek: Discovery ha retornado. ¡Y vaya que ha retornado! Todavía estoy tratando de procesar todo lo que sucedió en el décimo episodio de la primera temporada, Despite Yourself.

Con el final del noveno, luego de hacer 133 saltos con el sistema de propulsión de esporas, el Teniente Stamets se arriesga a hacer uno más para llevar a su nave a salvo, a la base de la Flota Estelar. Sin embargo, ese nuevo salto fue la gota que derramó su vaso y el episodio terminó con una USS Discovery que no sabía dónde se hallaba y un Stamets completamente fuera de sí. 

El retorno de la temporada confirmó algo con lo que todos los fans de Star Trek soñamos: los múltiples universos. La tripulación de la USS Discovery se da cuenta velozmente de que no se hallan en terrenos conocidos al ser atacados por una nave vulcana. Entre los restos de otras naves, que parecen desechos de guerras antiguas, logran hacerse con el núcleo de una de ellas y comprender finalmente dónde se encuentran y cómo es el estado de ese universo.

El universo en el que se encuentran no es gobernado por la pacífica Flota Estelar, sino por el Imperio Terrano, un imperio conformado por humanos xenófobos, fascistas y violentos que aterroriza a toda la galaxia. En él, las naves que hemos aprendido a querer, la Shenzhou, la Buran y la Discovery, forman parte de ese imperio terrible. Burnham, piloto de la Shenzhou, fue presuntamente asesinada por Lorca, quien intentaba rebelarse al Imperio Terrano. Lorca, al momento de la llegada de la Discovery al universo paralelo, es un prófugo. En cuanto a Sylvia Tilly, es la feroz capitana de la Discovery, temida por todos, y apodada poco felizmente “Capitana Killy” (Kill = Matar). 

Mientras intentan descubrir cómo volver a su propio universo, Ash Tyler continúa teniendo flashes acerca de su estadía con los klingon, más específicamente con L’Rell, quien es prisionera de la Discovery. Cuando él recurre a ella para preguntarle qué le ha hecho, la klingon parece activar una suerte de segunda personalidad klingoniana en el Jefe de Seguridad. Sin embargo, el proceso se ve interrumpido por la fuerza de voluntad de Tyler, quien en seguida se dirige a la enfermería para que le hagan un chequeo completo. 

Allí, se encuentra con el Dr. Culber, quien, a su vez, se encuentra preocupadísimo por el Teniente Stamets, su pareja, quien no logra volver en sí y parece decir todo tipo de incoherencias, además de tener su visión completamente nublada. Entre las cosas que murmura, habla de un palacio, al que le pide que no entre, pero cuando Culber se acerca a él, parece volver en sí, sus ojos vuelven a su azul natural y le dice: “El enemigo está aquí“, para luego volver a caer en su sopor de incosciencia. 

Culber, a pesar de todo, atiende a Tyler y le hace un chequeo profundo, donde descubre que sus órganos y sus huesos han sufrido una especie de acortamiento, lo que pudo generar la implantación de una segunda personalidad debajo de la suya de siempre. Culber le avisa a Tyler que debe reportar lo que ha encontrado, pero antes de que pueda seguir hablando, Tyler lo asesina rompiéndole el cuello. Stamets, desde su camilla, vuelve a repetir: el enemigo está aquí. 

Mientras tanto, Burnham ha ideado un plan para juntar información acerca de cómo volver a casa, ya que han descubierto que otra nave de la Flota Estelar alguna vez se ha encontrado en una posición similar: la USS Defiant. Sí, esta historia viene de la serie Star Trek: Enterprise, del episodio titulado “In A Mirror, Darkly“. Para aprender cómo la Defiant pudo volver a su hogar, Burnham propone que se hagan pasar por sus doppelgangers de ese universo y aborden la nave Shenzhou, aprovechando que el cadáver de Burnham nunca fue hallado. Michael retornará triunfante, con Lorca como su rehén, a su supuesta nave, mientras que Tilly conservará las formas en la Discovery como si realmente fuera la Capitana Killy. Tyler, por supuesto, acompañará a Burnham y a Lorca, para que a todos nos corra un escalofrío por la espalda pensando a quién puede aniquilar luego.

En la Shenzhou, Burnham se encuentra con Connor, quien fue el último compañero que vio morir a bordo de la Shenzhou de su universo. Connor es el capitán de la Shenzhou en esta galaxia paralela, habiendo tomado el lugar de Burnham luego de que a ésta se la diera por muerta.

Por supuesto, a bordo de la Shenzhou no faltarán los problemas. Lorca quedará prisionero en unas salas de tortura donde parecen administrarle algo así como descargas eléctricas y Burnham deberá enfrentarse a Connor, quien intenta asesinarla para poder continuar como capitán de la nave. Michael se verá obligada a matarlo, lo que, en lugar de horrorizar a su tripulación, le genera una cálida bienvenida a la silla de comando. 

¿Podrán realmente simular que son sus dobles? ¿Resistirá Lorca la tortura? ¿Tyler terminará convirtiéndose en el enemigo, como pronostica Stamets? ¿Cuánto falta para el próximo episodio?

Spoiler Show #18