My Roanoke Nightmare

Y finalmente llegó la temporada mas misteriosa de American Horror Story, de la que menos sabíamos al iniciar y la que más espacio nos dió para dilucidar su temática. Como ya habíamos adelantado en nuestro artículo sobre este tema una de las posibilidades era hablar sobre uno de los grandes misterios de la historia como lo es la ciudad de Roanoke.

Con un formato de documental nos adentramos en la historia de una pareja interracial compuesta por cuatro actores de la factoría de Murphy: el “real” a cargo de  Lily Rabe y André Holland, y el “ficcionado” encarmado por Sarah Paulson y Cuba Gooding Jr.

Este feliz matrimonio tenía todo lo que deseaba: un gran trabajo y hasta un bebe por venir, pero como todos sabemos la felicidad en las historias de Murphy siempre es un estado pasajero. De modo que luego de un altercado callejero el marido es internado por una golpiza y la esposa pierde su embarazo. Esta difícil situación los hace repensar su intención de seguir viviendo en la ciudad y los lleva al campo donde “misteriosamente”se topan con una casa enorme que llama su atención.

Es obvio que la casa está en venta y por un precio muy accesible, casi al borde del regalo y los únicos interesados por adquirirla son un grupo de lugareños con claro aspecto a familia endogámica que pierde la compulsa con nuestros protagonistas. A partir de entonces el sueño americano se convertirá en una pesadilla cuando una seguidilla de eventos totalmente inexplicables se vayan sucediendo en la casa.

Frente al miedo evidente Shelby plantea dos opciones luchar o huir y ella al igual que nosotros opta por la segunda opción alejándose desesperada por la ruta. Pero en esta huida furibunda tiene la mala suerte de atropellar a una anciana ataviada con ropa de otra época ( Kathy Bates) y luego en un intento por ayudarla termina adentrándose más y más en un bosque que nos remite demasiado a Blair Witch. Una vez dentro es rodeada por un grupo de colonos que parecen salidos directamente de otro tiempo entre los que podemos identificar a Wes Bentley otro fiel soldado de las tropas murphyanas.

Un auspicioso regreso de Murphy a sus raíces al tono más oscuro de las primeras temporadas que nos hicieron amar su estética y su mirada casi amorosa hacia lo macabro. Si a esto le sumamos el hecho de estar basada en hechos reales ese plus hace de esta temporada un combo irresistible, que puede fallar, pero al menos tiene un digno arranque.

Spoiler Show #14