El cuarto episodio de El Hipnotizador tal vez haya sido el mas surrealista de todos. El Sr. Arenas continua con su eterno insomnio y su incansable voluntariado en causas perdidas en este caso deberá averiguar porque Margarida la ayudante del Marenko se dio a la fuga del teatro de variedades.
Así es como descubre a Sandor el encargado del portal de Chifre un lugar donde todos sueñan y donde a través de esas ensoñaciones pueden llegar a develar los propios misterios.
Arenas, desconfiado se somete al experimento y es llevado a un universo onírico donde ni el, ni nosotros como espectadores lograremos saber que es sueño y que es verdad. Una extraña mujer aparece besando los labios del hipnotizador y por un momento creemos que tal vez la falta de sueño de nuestro héroe esté íntimamente relacionada con ella.