Christopher Nolan coquetea con el terror, aunque todavía no se anima a dar el salto completo. En una extensa entrevista con The Hollywood Reporter sobre La Odisea, el director reveló que buena parte de su nueva película se mueve dentro de distintos subgéneros de terror, y que la experiencia le dejó ganas de más.
La confesión llega justo cuando La Odisea se convirtió en el estreno global más grande de su carrera.
¿Por qué La Odisea tiene elementos de terror?
Cuando el entrevistador le señaló que el público lleva años pidiéndole una película de terror, y que tramos completos de La Odisea ya coquetean con el género, Nolan respondió con humor: ya no hace falta rogarle, basta con comprar un boleto para verlo en pantalla.
Preguntado sobre si esa experiencia sació su curiosidad o solo la despertó más, el director fue claro: le abrió todavía más el apetito por el género.
¿Qué necesita Christopher Nolan para hacer una película de terror?
Para Nolan, el terror es un género que exige mucho cuidado desde el punto de vista conceptual. Puso como ejemplo Obsesión, del cineasta Curry Barker, una cinta que, según él, funciona gracias a una idea verdaderamente sólida detrás.
El director resumió su filosofía sin rodeos: “No se trata del aspecto técnico. Se trata de la historia”. Para él, el terror no se resuelve con trucos técnicos, sino con una historia capaz de sostenerse por sí sola.

¿Qué dijo Nolan sobre el thriller danés No Hables Mal?
Durante la charla, el periodista trazó un paralelismo entre la ley de Zeus que rige La Odisea y No hables mal, el thriller de terror danés de 2022 centrado en los peligros de la cortesía social excesiva. Nolan aceptó el parecido, pero aclaró que su película se mueve en un tono bastante más luminoso que ese largometraje, mucho más oscuro.
Para el director, el respeto mutuo es lo que define a la civilización, una idea que considera innata en las personas y no algo que pueda imponerse únicamente desde un marco religioso.
El terror que ya vive dentro de la mitología de La Odisea
El poema original de Homero nunca fue precisamente amable con sus lectores. Cíclopes devoradores de hombres, criaturas marinas como Escila y Caribdis, y hechiceras capaces de transformar tripulaciones enteras en cerdos son solo algunos de los elementos que llevan siglos alimentando el imaginario de terror y fantasía oscura en la cultura occidental.
No sorprende, entonces, que una adaptación fiel al espíritu del texto termine coqueteando con el género, incluso sin que esa fuera necesariamente la intención original de Nolan al sentarse a escribir el guion.

¿Nolan ya había tocado el terror antes de La Odisea?
No de forma directa. A lo largo de su carrera, el director se ha movido entre el thriller psicológico, la ciencia ficción y el drama histórico, con películas como Amnesia, El origen y Oppenheimer, pero nunca había firmado un proyecto pensado desde el arranque como una película de terror pura.
Esa ausencia es justo lo que hace tan llamativas sus declaraciones recientes. Nolan lleva años recibiendo la misma pregunta de fans y periodistas sobre si algún día se atrevería con el género, y por primera vez su respuesta suena menos a evasiva y más a una posibilidad real, aunque condicionada a encontrar la idea correcta.
Por ahora, no hay ningún proyecto de terror confirmado en su agenda. El propio director lo dejó claro: sigue buscando esa idea que considere lo suficientemente sólida como para dedicarle una película completa.
