Fellow Travelers: una mirada punzante a la segregación en la era del macartismo

En los últimos años las series y películas que muestran historias de amor LGBT+ han inundado nuestra pantallas para enseñarnos distintos retratos de cómo los miembros han tenido que sortear con su orientación sexual para poder vivir la libertad de amar.

Y aunque muchas historias se centran más en el tema del amor como la bandera que derrotará cualquier impedimento para lograrlo, hay muchas otras historias que dan luz a todos los obstáculos que hay para conseguirlo. Es en este grupo que Fellow Travelers, la más reciente serie de Paramount+, entra para darnos una historia llena de dolor en donde la historia de amor queda a un lado para dar más foco al tema de la segregación.

La serie basada en la novela homónima de Thomas Mallon nos lleva hasta la década de 1950s para contarnos el encuentro entre Hawk Fuller y Tim Laughlin “Skippy”, dos hombres que trabajan en el Departamento de Estado de los EE.UU., los cuales comienzan a tener encuentros sexuales en una época donde la homosexualidad era castigada desde las cúpulas del poder. A la par, hace un enlace con una época presente, por así decirlo, situada en los 80, treinta años después donde Hawk y Tim se reencuentran en circunstancias totalmente diferentes.

Jonathan Bailey and Matt Bomer | Crédito: Showtime

Si bien sus primeros dos episodios pueden engancharnos por la parte “romántica” que sucede entre sus dos protagonistas, en el fondo el creador Ron Nyswaner (My Policeman) construye un relato en el que da la importancia necesaria al contexto social en el que vivían estos dos hombres y todos aquellos a sus alrededor, perseguidos y señalados por su forma “diferente” de amar.

La figura del senado Joseph McCarthy es fundamental para la historia, ya que no solo es la muestra de su persecución anticomunista lanzada en todo EE.UU. que si bien en la serie no se habla mucho terminó por trasminarse a rubros como el entretenimiento, como se deja más claro en la película Trumbo. La caza de brujas del macartismo llevó a enjuiciar a aquellos sospechosos de prácticas sodomitas que atentaban contra la naturaleza del hombre.

Video
https://www.youtube.com/watch?v=d-jxNuoSKfk

Es claro que Hawk y Tim son los protagonistas de la historia, pero están lejos de ser las víctimas principales de ello debido a su privilegio de ser hombres blancos cisgénero. Es cuando volteamos hacia otros personajes como Mary Johnson (Erin Neufer), quien también trabaja dentro del Departamento de Estado, la cual se ve obligada a aceptar el acoso de sus compañeros para guardar en silencio su lesbianismo, hecho que en un momento la orilla a negar a toda costa a su pareja para salvar su cabeza. Lo cual en si mismo es un acto cobarde, ella se vuelve víctima de las circunstancias.

Pero la serie misma sigue escalando para retratar la segregación no solo en el ámbito sexual, ya que a esta suma un nuevo factor como lo es el color de piel donde Marcus Gaines (Jelani Alladin) tiene que enfrentar un doble juicio al tratarse de un hombre negro, que tiene que verse más obligado a ocultar su sexualidad por su raza. Su lucha es diferente a la de sus amigos Hawk y Tim porque para el pueblo de EE.UU. su valor como persona es menor solo por su color de piel.

En este mismo rubro entra su pareja sentimental Frankie Hines (Noah J. Ricketts), un hombre homosexual afeminado de color que es artista de la escena drag, lo cual lo hace el ser más vulnerable de todos, pero al que bien le aplica la frase “Nunca subestimes a una persona que no tiene nada que perder, porque cuando perdió todo, también perdió el miedo”. Frankie demuestra que ninguna de sus etiquetas serán impedimento para seguir luchando por su felicidad y principalmente por su libertad de mostrar sus verdaderos colores, como dice la canción de Cindy Lauper.

Jude Wilson, Noah J. Ricketts and Jelani Alladin | Crédito: Showtime

La historia avanza durante 30 años para mostrarnos las luchas y dolores de estos personajes que se van reencontrando a lo largo de este tiempo para mostrar una actualización de cómo buscan su libertad para amar, más allá de con quien acostarse. Si bien Tim es una víctima de la manipulación de Hawk por mantener su statu quo, es también un sobreviviente que aprende una lección para sumarse a una lucha a pesar de los atavismos que carga desde la cuna.

Mientras que por otro lado es Hawk la víctima de sus propias decisiones a pesar de sus privilegios. A diferencia de sus compañeros, él logra una familia tradicional junto a su esposa Lucy (Allison Williams), continúa con su doble vida y logra salir bien librado del contagio de VIH (para sorpresa de casi todos); pero al mismo tiempo vive alejado del gran amor de su vida Tim orillándolo a vivir una vida entre las sombras por no mostrar quién es y ver que el egoísmo de su lucha no lo llevó a nada, más que a perder a todas esas personas que una vez amó, incluyendo a su hijo Jackson (Etienne Kellici) y a su esposa que se vio atenida al deber ser que le dictaba la sociedad con tal de mantener las apariencias.

Ya para finalizar, Joe McCarthy (Chris Bauer) y Roy Cohn (Will Brill), dos personajes basados en personas de la vida real, no son solo el reflejo del gobierno ejerciendo su poder, son el retrato de un dolor interno donde ambos señalaban aquella libertad que tanto deseaban. Es difícil empatizar con sus historias, debido a todo el dolor que causaron, pero es un gran acierto mostrar su lucha que solo podía mostrarse dentro de cuatro paredes y de la forma más discreta posible.

Chris Bauer and Will Brill | Crédito: Showtime

Es así que reitero que Fellow Travelers no es solo una historia de amor: es una de dolor, de discriminación, de segregación, también pero de lucha y del sobreponerse a la adversidad, todo esto sin olvidar el pasado.

Como dato extra y para que quede constancia de ello, existen tres momentos gloriosos dentro de la serie:

  1. Cuando Hawk le da sus mancuernillas a Tim.
  2. Cuando Hawk entiende el dolor de su hijo Jackson.
  3. Cuando Hawk reconoce a Tim no como un amigo, sino como el amor de su vida, todo esto frente a su propia hija.
Spoiler Show #12