Hollywood puede ser un ambiente muy tóxico a veces, pero en este artículo les contaremos la historia de su peor momento, cuando la industria del cine y la televisión se convirtió en una auténtica caza de brujas que arruinó la carrera de muchos artistas talentosos.
Primero debemos explicar el nombre. ¿De dónde viene el Mccarthismo? Pues este término proviene de Joseph Raymond McCarthy, un senador republicano estadounidense de Wisconsin que ejerció su cargo desde 1947 a 1957, durante el período de la Guerra Fría. En febrero de 1950, McCarthy denunció una conspiración comunista en el mismo seno del Departamento de Estado, lo cual fue adoptado por muchas personas y, como consecuencia, esto acabó en una persecución a todos los que no demostraban lealtad absoluta a «los auténticos valores estadounidenses». A partir de rumores, comenzaron a tomarse medidas que coartaban las libertades de los ciudadanos, justificándose en la seguridad nacional, a pesar de que vulneraban los derechos civiles de los acusados de pertenecer al Partido Comunista (¿les suena de algún lado?).
Gente del gobierno, militares y funcionarios fueron acusados por McCarthy como sospechosos de espionaje soviético o de simpatizantes del comunismo, pero aquí lo que nos concierne es la industria del entretenimiento. La investigación en Hollywood fue llevada a cabo a través del Comité de Actividades Antiamericanas, quienes colocaban a ciertos artistas en listas negras, deliberadamente. Incluso algunas películas fueron censuradas por cuestionar esta persecución, cualquier rastro de «comunismo» era suficiente para que las producciones sean cortadas.
Las actividades de McCarthy, apoyadas por el presidente Nixon, llevaron a la persecución a los actores, escritores y directores, lo cual captó la atención de los medios de comunicación, ya que las audiencias de investigación fueron televisadas dirigidas en 1954. La intención era conseguir una mayor concienciación de la sociedad y no se les ocurrió mejor manera que llamar a testificar a las celebridades para hacerlo.
Algunos como Jack Warner, Louis B. Mayer, Ronald Reagan y Walt Disney colaboraron con ellos, pero otros como Edward Dmytryk, Alvah Bessie, Albert Maltz, Samuel Ornitz, Adrian Scott, Ring Lardner Jr., John Howard Lawson, Herbert Biberman, Lester Cole y Dalton Trumbo se negaron a responder las preguntas del tribunal, fueron declarados enemigos del Estado, suspendidos sin goce de sueldo y poco después se anunció que no se emplearía a ninguno por considerarlos subversivos en Hollywood. En este ambiente, el grupo conocido como «Los 10 de Hollywood» se vieron forzados a contraatacar.
Las víctimas del Mccarthismo se apoyaron en quinta y la primera enmienda, las cuales garantizaban la protección contra la incriminación forzada, la libertad de asociación y de expresión. Al mismo tiempo, también crearon el Comité de la Primera Enmienda, formado por Humphrey Bogart, Henry Fonda, Gene Kelly, Groucho Marx y Frank Sinatra, entre otros, para defenderse de los ataques del Comité de Actividades Antiamericanas.
El nuevo comité intentaron realizar marchas en formas de protestas y establecerse en los medios como un movimiento unido, pero las diferencias filosóficas entre sus integrantes causaron la posterior desintegración del grupo. Los aliados de McCarthy les hacían preguntas no solo sobre sus propias actividades sino también sobre sus compañeros de trabajo, lo que a más tardar derivó en que muchos acusaron a sus amigos, ya que aquellos que no cooperaban corrían el riesgo de ir a la cárcel.
Muchos tuvieron que trabajar durante varios años para salvar su reputación, otros abandonaron el país, algunos incluso intentaron suicidarse por la presión, otros dejaron la profesión o usaron seudónimos para poder seguir trabajando. Por ejemplo, Dalton Trumbo ganó dos Oscar (Roman Holiday y The Brave One) pero con otro nombre y nunca recibió su merecido crédito.
Por su lado, los estudios de cine se mantuvieron callados y agacharon la cabeza antes las órdenes de McCarthy y compañía, se volvieron muy cautelosos con las películas que se distribuían y dejaron solos a los propios actores, directores, guionistas y staff que creaban sus producciones.
A medida que la cruzada anticomunista disminuía a principios de la década de 1960, la lista negra de Hollywood se discontinuó lentamente. El propio Hollywood ha hecho referencia a esta época con películas como The Front (1976), Guilty by Suspicion (1991) y por supuesto la aplaudidísima Good Night, and Good Luck (2005). Esas cintas refuerzan la idea del Mccarthismo como una plaga en la historia del entretenimiento.
Un momento en el que las estrellas de Hollywood dejaron de alumbrar. La penumbra total.