Los mayores problemas que tuvo el Episodio IX

Bueno, finalmente se lanzó lo que iba a ser el final de la Saga Skywalker, la película más importante de Star Wars en décadas. ¿Cumplió con lo prometido? Hay muchas cosas para enumerar acá, pero como esto va a ser spoiler free, sólo me voy a concentrar en las equivocaciones más groseras que engloban a un puñado de malas decisiones.

Para empezar, lo primero que notamos al ver la película son los varios cambios de rumbo que tuvo la trilogía desde el lanzamiento de The Force Awakens. Si miramos los episodios IV, V y VI, advertimos una historia claramente homogénea, hay un norte y todas las narrativas y personajes van detrás de él. En estas secuelas eso no ocurre y The Rise of Skywalker termina pagando el precio como ninguna otra película.

Si nos sentamos y hacemos una maratón de Star Wars con la última trilogía, vamos a ver cómo la historia de cada personaje zigzaguea según la película. En The Force Awakens apunta para un lado, en The Last Jedi para otro y en esta última entrega para otro. Todo se vuelve un tanto confuso y uno termina pensando “pero momento, esta no era la trama que venían contando ¿Cómo pasó esto?”.

En varias partes de la película sucede eso. J. J. Abrams trata de corregir algunos de los errores de The Last Jedi pero también redobla la apuesta en otras cosas. Hay personajes que son muy relegados, historias que cambian drásticamente de rumbo y narrativas que no tienen sentido con lo que se venía mostrando.

Ese es claramente el mayor de los problemas de la película, pero también hay otro que afecta nuestra capacidad de involucrarnos emocionalmente en la historia y es que algunas de las narrativas más importantes del film están mal contadas. Ya sea por un problema de escritura, porque se quedaron cortos con el tiempo o porque eliminaron escenas que no debían, hay al menos dos personajes a los que se perjudican claramente y son piezas demasiado importantes como para que esto suceda.

Esto genera que muchos de los momentos en los que nosotros deberíamos acongojarnos, los vivamos con total normalidad. Pasan un par de segundos y los mismos personajes se olvidan también, así que ¿por qué deberíamos emocionarnos nosotros? Salvando las diferencias, eso es algo que Avengers: Endgame maneja muy bien; cada escena conmovedora es tratada con una delicadeza muy especial y eso también le llega al espectador. The Rise of Skywalker falla en ese ítem, pero por suerte tiene grandes actores (Adam Driver y Daisy Radley sobre todo) que evitan el desastre.

Las motivaciones y decisiones de los personajes son, al menos, muy cuestionables y hay momentos en donde la lógica es tirada por un acantilado. Sí, está bien, este es un mundo donde existen La Fuerza, fantasmas, monstruos de 250 años y demás, pero aún así hay reglas que se deben seguir, reglas que fueron establecidas en películas anteriores y que aquí no se respetan. Podemos perdonar ciertas actitudes en personajes secundarios o de relleno, pero cuando todo esto le sucede a los protagonistas, estamos ante un problema real.

Hay películas en las que solo necesitamos acción (Rambo, The Expendables, Fast and Furious), pero Star Wars es más que eso. Si, los sables de luz, las pistolas lasers, La Fuerza y las naves están muy buenas, pero sin el drama que envuelve las historias de los personajes eso no es nada.

Podríamos decir que este es un cierre, sí, pero es uno hecho a las apuradas y casi sin ganas… Como cuando te acuerdas que tienes que hacer el trabajo de 25 preguntas para la prepa un día antes de entregarlo y todas tus respuestas son de tres o cuatro renglones…

😛

Spoiler Show #13