No hay duda que la salida de Andrew Lincoln ha transformado a The Walking Dead, y no sólo en su historia o en el impacto mediático que surgió el anuncio que el actor inglés no sería más el protagonista. Debido a los planes de expansión de AMC y los productores de la serie, todo ha cambiado y para no volver a perder a una figura tan conocida ha respaldado a sus actores a través de un nuevo contrato.
De acuerdo a THR, Norman Reedus (Daryl) y Melissa McBride (Carol), quienes son parte del elenco original han firmado un nuevo contrato por tres años más para seguir dentro de la franquicia, siendo parte de la serie insignia o de alguno de los proyectos alternativos dentro del mismo universo, y en caso de que su personaje sea eliminado, ellos seguirán cobrando el resto del tiempo que cubra el contrato.
Se reporta que Reedus ganará $350,000 dólares por episodio además de garantías adicionales y nuevos acuerdos que le podrían generar ganancias entre $50 y $90 millones durante los tres años. Mientras que McBride logrará sumar $20 millones en el mismo tiempo, cifra que está muy alejada de lo que su compañero obtiene, pero que sin duda es un gran cambio de los $8,500 dólares que recibía por episodio en la segunda temporada.

