Ghosted

Volvió Teen Wolf y lo hizo con un capítulo bastante tenebroso. Si bien esta serie trata de irse para el lado más oscuro, por lo general sus conflictos supernaturales nos suelen dar miedo, sino que son más de lo mismo y quizás lo más tenebroso que tuvimos era la época de Stiles con doble personalidad, pero ahora, se meten con fantasmas, casas embrujadas, banshees enojadas y niños endemoniados.

Como durante toda esta temporada, tenemos a los dos teams separados, unos tratan de encontrar a Stiles y los otros de descubrir si hay alguna manera de parar a los Jinetes Fantasmas, mientras que Melissa y Argent siguen salvándose mutuamente. ¿Hay algo ahí no?

Los que no avanzaron mucho en este episodio fueron Scott y compañía. Ellos fueron a un pueblo fantasma atacado por los Jinetes para saber si podían obtener información nueva sobre su amigo desaparecido, pero para lo único que les sirvió es para entender que Lydia no está en peligro, ya que no se llevan Banshees, el problema, es que si se van, ella se va a quedar sola, a las personas atrapadas por los jinetes se convertirán en uno de los malos.

La madre de Kira comentó que su hija sigue caminando por el desierto y no está disponible en estos momentos, pero les prestó la espada para poder revivir a Theo porque creen que él podría absorber los rayos, pero se ve que volvió en modo lobo nada más. Igual, lo más importante de esto es que tiene todos sus recuerdos intactos, así que si sobrevive a Malia, podría serles muy útil.

Para finalizar el capítulo tuvimos un pequeño momento con el Sheriff, que luego de que Scott le taladre el cerebro con “Stiles”, decidió investigar un poco y terminó arrancando el papel que Lydia rompió algunos episodios atrás. ¿Qué hay detrás? ¿El cuatro de su hijo? ¿La clave para poder traerlo de regreso? Hay que esperar una semana para ver…

Spoiler Show #13