Letterboxd, la red social favorita de los cinéfilos, está en el mercado. Según una exclusiva de Puck retomada por Variety, la plataforma sostiene pláticas preliminares de venta con Netflix, Sony Pictures, Paramount y otros interesados.
La noticia toma por sorpresa a una comunidad que llevaba años presumiendo algo poco común en el internet actual: una app popular que no le pertenece a ningún gigante del entretenimiento.
Fundada en 2011 en Nueva Zelanda, la plataforma se ganó fama por su feed sin algoritmos, sus listas curadas por directores de cine y esas entrevistas de “cuatro favoritas” que celebridades responden en alfombras rojas.
¿Por qué preocupa la compra de Letterboxd?
El problema salta a la vista rápido. Si un estudio termina siendo dueño de Letterboxd, nada impediría que le diera trato preferencial a sus propias películas dentro de rankings, listas destacadas o recomendaciones.
No sería la primera vez que pasa algo así en el mundo del cine. Rotten Tomatoes perteneció durante años a NBCUniversal, y varios críticos señalaron ese arreglo como un conflicto de interés real. Hoy, Rotten Tomatoes y Fandango son parte de Versant Media, la empresa que se separó de Comcast y NBCUniversal a principios de este año.
Precisamente Versant ya había tocado la puerta de Letterboxd antes. En abril, Semafor reportó que la empresa sostuvo conversaciones para comprar la plataforma, aunque ese acercamiento no llegó a nada concreto.

¿Quién más quiere comprar?
La lista de interesados no se limita a los estudios. Alexis Ohanian, cofundador de Reddit, y la firma de private equity TPG también aparecen entre quienes exploraron una posible compra, según el reporte.
Letterboxd ya había estado cerca de cambiar de manos antes. En 2025, la plataforma se acercó a The Ankler para negociar una venta, pero ambas partes no lograron ponerse de acuerdo en los términos. En vez de eso, terminaron asociándose para una serie de eventos y un boletín conjunto.
¿Cuánto vale Letterboxd y quién lo controla hoy?
Hoy, el 60% de Letterboxd pertenece a Tiny, una firma canadiense que compró esa participación en 2023, cuando la app valía entre 50 y 60 millones de dólares. El resto sigue en manos de sus fundadores neozelandeses, Matthew Buchanan y Karl von Randow.
Tres años después, el panorama cambió radicalmente. El banco de inversión LionTree, encargado del proceso de venta, ha estado ofreciendo la plataforma con una valuación de 250 millones de dólares.
Ese salto no es casualidad: para junio de 2026, la comunidad de la app ya superaba los 30 millones de usuarios en todo el mundo, después de sumar 10 millones solo en el último año. Los fundadores, además, conservan una protección importante: Buchanan mantiene poder de veto sobre cualquier posible comprador, así que ningún acuerdo podría cerrarse sin su firma.

¿Qué han dicho las partes involucradas?
Por ahora, casi nadie quiere hablar. Letterboxd declinó hacer comentarios sobre las pláticas, igual que Netflix y Paramount. Variety buscó a representantes de Sony Pictures y de TPG, pero no obtuvo respuesta antes de la publicación.
La única reacción pública vino de Alexis Ohanian, que le restó dramatismo al asunto con un mensaje de texto: “No puedo estornudar sin que alguien hable de ello, jajaja”.
Mientras las negociaciones siguen en secreto, la duda que ronda entre los usuarios es la misma de siempre: si Letterboxd cambia de dueño, ¿seguirá sintiéndose como el mismo lugar que construyeron los cinéfilos, o terminará pareciéndose a cualquier otra red social comercial?
