En poco más de una década, Margot Robbie ha pasado de ser una revelación australiana a consolidarse como una de las actrices más influyentes, versátiles y magnéticas del cine contemporáneo. Con una filmografía que va de la sátira desenfrenada al drama histórico, Robbie ha demostrado una notable capacidad para reinventarse en cada papel, aportando fuerza, vulnerabilidad y carisma incluso a los personajes más extremos. A continuación, repasamos siete películas clave que no solo marcaron hitos en su carrera, más allá de su interpretación de Harley Quinn, sino que también muestran por qué es una actriz que deja huella.
7 veces que Margot Robbie brilló en pantalla

1 El lobo de Wall Street [The Wolf of Wall Street] (2013)
Aunque ya había participado en varias producciones, fue con El lobo de Wall Street que Margot Robbie se convirtió en un nombre global. Interpretando a Naomi Lapaglia, la ambiciosa y sensual esposa de Jordan Belfort (Leonardo DiCaprio), Robbie desbordó presencia en pantalla y dejó claro que no sería una actriz secundaria más. Su combinación de acento perfecto, seguridad feroz y dominio escénico le robó el protagonismo incluso a figuras consagradas. La escena del dormitorio se volvió icónica no solo por su contenido, sino por el poder interpretativo de Robbie: seductora, manipuladora, y completamente en control.
2 Yo, Tonya [I, Tonya] (2017)
Con este biopic sobre la patinadora artística Tonya Harding, Margot Robbie rompió cualquier prejuicio que pudiera haber sobre su talento. Además de protagonizar, fue productora del proyecto, apostando por una historia incómoda y ambigua. Su interpretación de Harding —una figura compleja, controversial y marginada— es brutalmente honesta, lejos del glamour hollywoodense. Robbie se mimetiza con el personaje, mostrándonos una mujer endurecida por el abandono, la violencia y la presión mediática. Su capacidad para combinar drama, humor negro y desesperación le valió su primera nominación al Óscar. Es una actuación cruda y valiente, sin miedo al ridículo ni a la vulnerabilidad.
3 Las dos reinas [Mary Queen of Scots] (2018)
En esta producción histórica, Robbie encarna a la reina Isabel I de Inglaterra, en un registro completamente opuesto a sus trabajos anteriores. Bajo capas de maquillaje, pelucas y vestuario barroco, ofrece una interpretación introspectiva y profundamente humana. Frente a la energía desafiante de Saoirse Ronan como María Estuardo, Robbie brilla con una fragilidad contenida. Su reina no es solo una figura de poder, sino una mujer sola, atrapada por las exigencias de su cargo y marcada por una inseguridad devastadora. La escena del encuentro entre ambas, aunque ficticia, es un duelo actoral de alto nivel que reafirma su capacidad para conmover sin exceso.
4 El escándalo [Bombshell] (2019)
En este drama basado en hechos reales, Robbie interpreta a Kayla Pospisil, una joven conservadora que sueña con triunfar en Fox News. Aunque su personaje es una figura compuesta, simboliza a muchas mujeres reales que enfrentaron el acoso sexual en el canal. A diferencia de otras actuaciones cargadas de diálogo, Robbie transmite mucho con el lenguaje corporal, las miradas incómodas y el silencio. La escena en que su personaje queda sola en una oficina con Roger Ailes (John Lithgow) es una lección de tensión contenida. Este papel le valió su segunda nominación al Óscar y demostró que también puede abordar temas sociales con profundidad y empatía.
5 Había una vez en… Hollywood [Once Upon a Time… in Hollywood] (2019)
En el universo alternativo de Quentin Tarantino, Margot Robbie interpreta a Sharon Tate no como una víctima, sino como un símbolo de inocencia y esperanza. Aunque su personaje tiene poco diálogo, Robbie logra construir una presencia encantadora y nostálgica. Su sonrisa mientras ve The Wrecking Crew en el cine es una de las escenas más tiernas del film. Con gestos mínimos, nos muestra a una mujer que ama su oficio y la vida misma. Es una actuación sutil, casi etérea, que sirve como contrapeso emocional a la violencia y el caos del resto del filme. Robbie convierte a Tate en algo más que una figura trágica: la transforma en un homenaje a la luz del cine clásico.
6 Babylon (2022)
Si en otras películas Robbie ha sido contenida, en Babylon desata una tormenta. Su personaje, Nellie LaRoy, es una aspirante a actriz impulsiva, irreverente y autodestructiva. En este retrato del Hollywood de los años 20, Damien Chazelle le da rienda suelta a su lado más salvaje. Robbie se lanza con todo: desde escenas de desenfreno total hasta momentos de colapso emocional. La película puede dividir opiniones, pero nadie cuestiona la entrega absoluta de la actriz. Su baile en la fiesta de apertura y su derrumbe en el set reflejan la dualidad de un sistema que construye ídolos solo para devorarlos. Es Robbie en estado puro: caótica, hipnótica, inolvidable.
7 Barbie (2023)
Barbie no solo fue un fenómeno cultural y de taquilla; también fue una demostración brillante del rango interpretativo de Margot Robbie. Bajo la dirección de Greta Gerwig, la actriz transformó un ícono pop en una reflexión existencial sobre el feminismo, la identidad y el sentido de la vida. Su “Barbie estereotípica” pasa de la perfección artificial a una búsqueda de significado humano. Robbie domina la comedia absurda, el melodrama emocional y la sátira con igual precisión. La escena en la que Barbie contempla la muerte por primera vez o su último diálogo con la creadora Ruth Handler son ejemplos del delicado equilibrio que logra entre la risa y la introspección. Una actuación que no solo redime a la muñeca, sino que también reafirma a Robbie como una artista completa.
Margot Robbie no es simplemente una actriz bonita o una estrella de moda. Su carrera está construida sobre riesgos calculados, personajes que desafían estereotipos y un compromiso feroz con la actuación. Desde las explosiones de furia hasta los silencios más sutiles, Robbie ha demostrado que no hay rol que no pueda asumir y transformar. Estas siete películas no solo muestran su evolución artística, sino que confirman lo que ya muchos sabían: estamos frente a una de las grandes intérpretes de su generación.