Hay cierta satisfacción en ver a ciudades enteras derrumbarse en cuestión de segundos ¿no? ¿O soy solo yo? Las películas de desastres naturales siempre cargan con ese morbo.
Ver la proeza de los efectos especiales destruyendo por completo ciudades e inclusos países enteros nos maravilla y nos hace olvidar que en esos segundos se está muriendo gente ahogada o quemada. Somos un poco horribles. No obstante, aquí tienen las mejores del género.
5 The Day After Tomorrow (2004)
Un tsunami se abre paso a través de las calles de New York dejando destrucción a su paso y anunciando el comienzo de una nueva era de hielo. Esa es una de las tantas escenas increíbles que tiene la película. A pesar de tener un final un poco blando, la premisa y los desastres naturales son atrapantes.
4 San Andreas (2015)
Además de ser parte del género de desastres naturales, San Andreas también pertenece al puñado de producciones tituladas “perfectas para The Rock“. Los Ángeles es una de las ciudades favoritas en este tipo de cintas, pero aquí el origen del caos es un terremoto impresionante que mata a miles mientras el personaje de Dwayne Johnson actúa como bombero desde un helicóptero.
3 Deep Impact (1998)
La película destruye absolutamente a Nueva York con un megatsunami, eliminando a varios miembros clave del elenco en el proceso. La ola progresiva que sube y luego cae a través de la ciudad es una representación visual poderosa y efectiva, inundando rascacielos y enterrándolos bajo el agua. Hay una tensión constante que es casi insoportable para el espectador a partir del anuncio del meteorito que chocará contra el planeta.
2 Volcano (1997)
Un año antes de que un tsunami arruinara la vida de miles, Volcano hizo algo similar a través de la explosión de un volcán que amenaza con destruir todo y a todos. La última media hora del film es sencillamente espectacular. Tommy Lee Jones no falla nunca.
1 The Impossible (2012)
Lo particular de esta película es que en el centro de la historia está una familia y que está basada en el tsunami de Tailandia de 2004. Naomi Watts, Ewan McGregor y Tom Holland hacen un trabajo excepcional durante la tragedia y en los días posteriores. Hay algunas escenas que son brillantes y nos hacen sentir la desesperación de los personajes.