Porque amamos al cine, seguimos con nuestro especial de mejores escenas. En esta oportunidad hay géneros variados y algunas que seguramente no pensaste que podían llegar a ser grandes escenas ya que pertenecen a películas pochocleras.
¡Adelante!

Porque amamos al cine, seguimos con nuestro especial de mejores escenas. En esta oportunidad hay géneros variados y algunas que seguramente no pensaste que podían llegar a ser grandes escenas ya que pertenecen a películas pochocleras.
¡Adelante!
Gracias a la combinación de la habilidad de John Hughes para crear adorables y auténticos adolescentes y el encanto descarado de Matthew Broderick, Ferris Bueller es un personaje fantástico, pero es la escena del desfile donde más se destaca.
Saltar en una de las carrozas para cantar y bailar junto a Danke Shoen y luego Twist and Shout, es una secuencia que pone de pie a toda la multitud del desfile, y resume al personaje principal de la película en una sola escena. Es la libertad de abandonar la escuela y poder ser tú mismo finalmente.
Toy Story es una de las mejores trilogías jamás hechas, pero no hay duda de que la segunda parte es la mejor, y la inclusión de Jesse es una gran parte de eso. Puede tratarse de juguetes, pero en este momento se sintió muy, muy real.
La escena en cuestión es el flashback donde vemos los momentos más felices de Jessie con su dueña Emily. Es una triste encapsulación de muchos de los temas más frecuentes de Toy Story, y llega al corazón. Tanto que, después de ver esto, no vas a tirar nunca más un juguete.
Hay algo mágico en las escenas de entrenamiento de Rocky. Cada vez que las vemos queremos salir a correr alrededor del mundo y dedicarnos al boxeo de por vida, pero quizás este momento de Creed sea el mejor de la franquicia.
Aquí no solo tenemos a Michael B. Jordan entrenando en las calles de Philadelphia, sino que mezclaron la clásica música de Balboa con un rap que la hace 10 mil veces mejor. Además que también tenemos el condimento de ver a Rocky enfermo de cáncer y veníamos de un par de escenas durísimas… El montaje sabe mezclar esa emoción con la excitación de la pelea que está por venir.
El trabajo del genio de Robin Williams en la película es monumental, capaz de encarnar un encanto fabuloso en su personaje y es parte de los momentos más emocionales del largometraje.
John Keating es una luz en un mundo oscuro cuya pasión e influencia sobre los adolescentes a su cargo es fantástica. Es trágico no solo por la trama secundaria de suicidio en la película, sino porque el impacto de Williams en sus fanáticos, y en el cine en general. Lo cual se ve reflejado en este agradecimiento de los estudiantes hacia su personaje.
El final es magnífico y es bastante simple. “Bebé, vas a perder ese avión”, le dice a Céline a Jesse, quien responde con “lo sé” y una sonrisa. El gran final romántico que todos esperábamos.
Están juntos en esto. El romance prevalece, todo es hermoso y crees en el poder perdurable del amor nuevamente. Después volvemos a la vida real y queremos llorar, pero hey, la escena es genial.
En este programa nos visitan Omar Chaparro para contarnos de su próximo disco y de Venganza, película junto con Alejandro Speitzer quien nos cuenta todos los detalles de su trabajo en teatro.
También nos acompaña la genial creadora de contenidos y periodista Violeta Moreno. ¡Charla y diversión asegurada!