Es muy probable que muy pocas personas se sorprendan al enterarse que hay muchas celebridades importantes que también son miembros de la Iglesia de la Cienciología. Quien haya tenido la suerte de pasar más de un fin de semana en Los Ángeles, la ciudad está llena de sus “centros de celebridades” que atraen a posibles congresistas con promesas de veladas de fama y fortuna. El hecho es que esta fe particular parece producir una gran cantidad de A-listers o, en español, gente guay.
Pero, ¿qué es la Iglesia de la Cienciología? Es un culto cerrado que se basa en una serie de creencias que se alejan de la realidad mundana y que hacen creer al creyente que son elegidos en el planeta. Es como un movimiento esotérico, es decir, un movimiento religioso o pararreligioso de inspiración ocultista o gnóstica. Su fuerza en la mente de los creyentes es tal que hacen creer a sus seguidores que son una suerte de sistema terapéutico que los hará progresar. Lo cierto es que los que siguen sus dogmas se creen superiores (bah, se los hacen creer) y dejan de lado a muchos seres queridos para cumplir ciertas metas o requisitos que esta Iglesia promueve y les exige: hasta son capaces de separar familias con tal de mantener la dominación sobre las mentes (y su dinero, claro está).










