Ya lo dije, éste es el Bryan Mills que estábamos pidiendo, el calculador que arrasa con todo, no importa la misión si es algo grande o solo defender los derechos de un hombre trabajador, como es este el caso del capítulo de hoy.
Hammurabi


72 horas antes
Esta es la historia de Norman, un simple trabajador que dedicó su vida a una empresa la cual presento quiebra dejando no solo a él sino a miles de familia sin nada a cambio ni indemnización.
Como manotazo de ahogado se presenta a una entrevista de la misma firma, pero el plan resulto ser otro, secuestrar al contador principal de Benedectis Global, a quien lo llevo a su casa para filmarlo contando la verdad y exponer a la empresa.

Nuevo encargo
Christina es contratada por la firma Benedectis para encontrar a su contador, así que manos a la obra chicos.
Nuestro amigo y su nueva compañera comienzan a indagar que lo que está sucediendo, revisan la escena del crimen, tratan de hablar con el dueño de la empresa, él cual le es esquivo y por último van hasta la casa de Norman (gracias a la tarea de Kilroy).
Más allá de que Christina recibe un llamado de su cliente para declinar la búsqueda, llegan a tiempo antes de que Norman huya y se dan cuenta que se trata de un hombre desesperado por perderlo todo.

Algo huele mal en todo esto, así que Christina trata de de chantajear al señor Benedectis para ayudar a Norman, cosa que hace pero ya es tarde, Norman decide ir por la ayuda de todos los trabajadores que se encuentran en su misma situación, esto desata una intervención por parte de la seguridad de Benedectis para aniquilarlo, lamentablemente Bryan no llega a salvarle la vida a Norman, piensa vengarse.
Benedectis se encuentra descansando en Belice, Bryan lo localiza y va por él, a quien lo atrapa; no solo eso, le comunica que todos sus activos los ha perdido y que no faltara mucho para que vengan por su cabeza, inmediatamente Benedectis se suicida.
