El terror en televisión no tiene por qué ser una prueba de resistencia, las historias que se cuentan también tendrían que tener como fin entretenerlos y agregarles de cierto modo “cariño”.
Si alguna vez has querido adentrarte en el género pero te da miedo empezar por lo más extremo, estás en el lugar correcto, al igual que yo estoy por empezar en esta nueva búsqueda del horror y la clave no está en saltar directo a lo más perturbador del catálogo, sino en encontrar esas series que construyen la tensión poco a poco, que te ganan con personajes y atmósfera antes de recurrir a lo verdaderamente escalofriante.
La “belleza” del terror es que hay un espectro enorme, desde el miedo psicológico en lo personal de mis favoritos que te hace cuestionar lo que ves, hasta el terror más directo que te hace gritar.
Para quienes empiezan, lo ideal es elegir títulos que te tomen de la mano y te lleven por el oscuro camino sin soltarte de golpe.
Aquí van tres opciones perfectas para iniciar cada una con su propio tipo de susto:
1.Stranger Things (Netflix)
Aquí encontrarás el terror para quienes quieren una aventura, no sólo sustos, Stranger Things es probablemente la puerta de entrada más amable al género que existe hoy, y sin duda está muy bien posicionada tanto en el público juvenil como en los más adultos.

No es una serie de terror pura, pero tiene dosis constantes de tensión, criaturas del otro lado y un laboratorio secreto que hace experimentos con niños. Lo que la hace perfecta para principiantes es que el terror siempre viene acompañado de amistad, nostalgia ochentera y personajes que te importan de verdad.
La historia arranca en 1983, en el pueblo de Hawkins, Indiana, cuando Will Byers desaparece misteriosamente.
Sus amigos, su madre y el jefe de policía comienzan a buscarlo, y lo que encuentran es algo mucho más grande, una niña con poderes psíquicos llamada Once, un portal a una dimensión llamada el Upside Down, y criaturas que no deberían existir. A lo largo de las temporadas, el grupo crece los peligros aumentan y el horror se vuelve más intenso, pero siempre hay un corazón latiendo en el centro.

Para un principiante, Stranger Things es ideal porque te enseña a disfrutar el miedo sin sentirlo como una amenaza. Los sustos están ahí, pero también están las risas, los momentos tiernos y la sensación de que pase lo que pase, estos personajes van a salir adelante juntos.
2. Chuky (Disney)
La mejor opción de terror para quienes quieren reír mientras se asustan, si Stranger Things es la puerta amable, Chucky es la puerta divertida. Sí, hablamos del muñeco asesino más famoso de la historia, pero la serie de televisión creada por Don Mancini tiene un tono entre lo clásico y la comedia más retorcida.

La premisa es simple Jake Wheeler, un adolescente solitario y artista, compra un muñeco “Good Guy”vintage en una venta de garaje.
Lo que no sabe es que ese muñeco es Chucky, un asesino en serie cuyo espíritu habita el cuerpo de plástico y que tiene planes muy, muy oscuros para el pueblo de Hackensack. Lo que sigue es una espiral de asesinatos sangrientos, secretos familiares y un humor que sabe exactamente cuándo reírse de sí mismo.
Para un principiante, Chucky funciona porque el terror nunca se toma demasiado en serio.
Es sangrienta pero también es absurda, exagerada y consciente de su propio legado.
Ver a un muñeco de dos pies insultar a adolescentes con la voz de Brad Dourif es una experiencia que no se olvida, y el hecho de que la serie haya durado tres temporadas y tenga una base de fans leal dice mucho de su encanto.
3.La hora del terror (Prime Video)
Es sin duda el terror para quienes quieren historias cortas y sin compromiso.
Si eres de los que prefieren empezar con algo ligero y sin necesidad de maratón, “The Haunting Hour” es tu mejor opción. Basada en las historias de R.L. Stine, el autor de Goosebumps esta serie presenta un episodio independiente por capítulo, cada uno con su propio elenco, su propia historia y su propio tipo de miedo.
Los relatos van desde objetos embrujados hasta criaturas sobrenaturales que acechan a los protagonistas, siempre con ese toque de moralidad y reflexión que caracteriza a Stine. Lo que la hace perfecta para principiantes es que puedes ver un episodio, asustarte un poco, y parar. No hay compromiso de temporadas enteras, no hay continuidad que seguir.

Es terror en dosis pequeñas, ideal para probar el género sin sumergirte de lleno.
La serie está orientada a un público juvenil, pero eso no significa que no tenga momentos genuinamente inquietantes.
La tensión se construye sin recurrir a escenas excesivamente explícitas, lo que la hace apta para un espectro amplio de espectadores. Es como un trampolín te ayuda a acostumbrarte al miedo antes de saltar a lo más escalofriante.
El terror no tiene que ser una carrera de resistencia. Stranger Things te ofrece aventura y personajes entrañables con dosis de susto. Chucky te da humor y un muñeco que se roba cada escena. The Haunting Hour te permite explorar el género en episodios sueltos, sin compromiso y con la libertad de parar cuando quieras.
Lo importante no es empezar por lo más extremo, sino por lo que te haga querer seguir explorando.Estas tres series son puertas de entrada perfectas, cada una te llevará un poco más adentro del género, pero siempre a tu ritmo.
Y cuando menos lo esperes, estarás buscando la siguiente serie de terror sin darte cuenta de que ya no eres un principiante

