Hay carreras que se construyen a fuerza de repetir una fórmula y otras que parecen tenerle alergia a quedarse en el mismo lugar. Fernanda Castillo pertenece claramente al segundo grupo. De Hoy No Me Puedo Levantar a las series, el cine, el streaming y ahora hasta las comedias de zombies, la actriz lleva dos décadas demostrando que cambiar de piel también es una forma de mantenerse vigente.
En el episodio número 27 de Spoiler Show con Rana Fonk, Castillo, Alejandro Puente y Sebastián Sariñana hablaron precisamente de eso: de lo que ocurre cuando un artista decide no acomodarse. Desde celebrar los 20 años de un musical que marcó una generación hasta viajar a los noventa, producir cine independiente o convertir una invasión zombie en una historia sobre los miedos de crecer, las conversaciones dejaron claro que detrás de cada proyecto hay mucho más que una cámara encendida.
Fernanda Castillo: 20 años reinventándose, de Hoy No Me Puedo Levantar a las comedias de zombies
Durar en el espectáculo exige resistirse al encasillamiento. Cuando un actor ya tuvo éxito en un género o un formato, lo difícil es arriesgarse, brincar de una plataforma a otra y probar lenguajes nuevos aunque eso signifique renunciar a la comodidad comercial.
“En el escenario yo me sentía Dua Lipa, decía ‘No quiero que termine esto’. Esto es lo que los artistas sienten, los rockstars encima de un escenario cuando las personas corean las canciones.”
Para los 20 años de Hoy No Me Puedo Levantar, el elenco original, impulsado por Alan Estrada, decidió no repetir la puesta en escena de siempre: los personajes ya no tienen la edad. Armaron en cambio un “documental teatral” que celebró la música de Mecano y le agradeció al público dos décadas de fidelidad. Castillo comparó la euforia de ese escenario con la de una estrella pop, y guarda el proyecto como un acto de gratitud hacia su propia memoria como intérprete.
En estos 20 años pasó por telenovelas, teatro musical, cine y series de streaming, siempre con la decisión de no acomodarse. Esa búsqueda tomó un tono más íntimo cuando se convirtió en mamá junto al actor Eric Hayser, porque la maternidad le movió las prioridades y le dio herramientas para roles contradictorios. Un ejemplo es la policía de Prefiero la Muerte: una mujer con miedo a la maternidad no deseada y bajo la presión social, que de pronto tiene que proteger a un grupo de adolescentes en medio de un brote epidémico.
Su viaje a Chile para interpretar a Férula en La Casa de los Espíritus (dirigida por Andrés Wood, Fernando Rejol y Francisca Alegría) le renovó las ganas del oficio. Esa exigencia se la llevó a su siguiente protagónico, La Ley de Alicia (Netflix), y a su regreso al teatro con Anatomía de un suicidio. Todo viene de una idea que se le quedó desde niña, cuando vio la obra Shereesada:
“Vi este musical y salí y le dije a mi mamá: ‘Yo quiero hacer eso’. Me dijo: ‘¿Cantar y bailar en un escenario?’. Le dije: ‘No, quiero hacer que a la gente se le olvide que está triste’.”
Alejandro Puente: nostalgia noventera, cine de época y el brinco a la producción
El actor joven de hoy ya no se limita a pararse frente a la cámara. Alejandro Puente es de los que se meten a desarrollar, gestionar y producir cine independiente, con ganas de que el proyecto deje algo en la sociedad.
“Buscar algo que me dé miedo… eso me da miedo, eso lo quiero hacer.”
Su salto internacional llegó en 2019 con El Club, una de las primeras producciones mexicanas de Netflix, y siguió con Nadie nos va a extrañar (temporadas 1 y 2). Para meterse en los noventa, el actor se desconectó en pleno set: sin celular, rodeado de VHS y rebobinadores, lo que le dio una inmersión que difícilmente se finge.
Después, con Catalina Aguilar Mastetta al mando, se sumó a Mal de Amores, serie de época ambientada en 1910 y filmada en Puebla. Para dar vida a Salvador Cuenca, un hombre que empuja cambios sociales en plena Revolución mientras lidia con dilemas morales y afectivos, tuvo que pasar por un trabajo de caracterización muy exigente. El proyecto además le pegaba en lo personal: a los 14 o 15 años su mamá le regaló la novela original de Ángeles Mastretta, así que el rodaje terminó siendo un homenaje a sus raíces familiares.
“Esta serie se trata del amor… pero se trata de México también y es una carta de amor que hicimos por lo menos yo para México también.”
En la producción independiente, Puente contó que ya terminó de filmar Tiempo de Jacarandas, su ópera prima como productor e intérprete. Es la adaptación mexicana del libro noventero Los ojos del perro siberiano, dirigida por Francisco Sánchez Solís y ambientada en 1989, con la llegada del VIH y el estigma dentro de la familia como telón de fondo. El elenco incluye a Leo Cervantes, Karina Gidi y Cecilia Saint, y la cinta se prepara para su recorrido por festivales.
Sebastián Sariñana: Prefiero la Muerte y una comedia de zombies a la mexicana
Hacer cine de género en México (terror, comedia, zombies) implica alejarse de las fórmulas que llegan de Hollywood. En Prefiero la Muerte, la transformación en zombie no está ahí para el sobresalto fácil. Funciona como metáfora de la ansiedad, la incertidumbre y el desencanto de los jóvenes frente a una adultez que ya viene.
“Tienes que hacer mierda para hacer cosas buenas… mi consejo es hagan mucha mierda y luego esa mierda los sorprende… no tengan miedo a fracasar.”
La estética de Sariñana sale de una formación bastante mezclada: videos caseros de skate grabados en handicam, la televisión del Canal 5 (Dragon Ball Z, Ranma ½, Cowboy Bebop, Malcolm el de en medio, hasta clásicos de culto como Terror bajo tierra) y cineastas como John Landis (Un hombre lobo americano en Londres), Edgar Wright (Shaun of the Dead) y Jordan Peele.
Para la serie inventaron “Mendoza”, una ciudad ficticia de aire urbano y desértico, pensada con la misma lógica de universalidad de Springfield en Los Simpson. Ahí, los cuerpos de los infectados se mezclan con los dramas adolescentes. El elenco junta caras jóvenes como Diego (Archi), Lilit (Cris) y Fara con actores de más camino: Fernanda Castillo, Armando Hernández y Luis Fernando Peña.
La escena de la transformación del personaje de Archi fue de las más trabajadas, tanto por los efectos prostéticos hechos a mano como por la sincronía entre actores. La música quedó a cargo de Camilo Lara y Joe Rodríguez, que armaron una banda sonora con grupos independientes de indie rock y garage de Hispanoamérica, entre ellos Perro Rompebolas y Las Kelellis.
Si algo dejó el episodio 27 de Spoiler Show con Rana Fonk es que reinventarse puede ser mucho más divertido —y también mucho más arriesgado— que quedarse en terreno conocido. Fernanda Castillo sigue buscando personajes que la reten; Alejandro Puente quiere meterse cada vez más en el proceso de hacer cine; y Sebastián Sariñana apuesta por contar historias de género con una identidad muy mexicana.
Al final, los tres comparten una especie de regla no escrita: si algo da un poco de miedo, probablemente vale la pena intentarlo. Porque entre musicales, series de época, cine independiente y zombies adolescentes, lo que realmente los mantiene en movimiento es la curiosidad. Y en una industria donde quedarse quieto puede ser la forma más rápida de desaparecer, seguir buscando algo nuevo quizá sea el mejor truco para sobrevivir.

