Babylon

Si existía un signo de estos tiempos ausente en la gran época de oro de The X Files ese era sin lugar a dudas el terrorismo internacional. La paranoia instalada luego del atentado a las Torres Gemelas marcó un cambio de paradigma importante que sin lugar a dudas modificó el panorama político y comunicacional para siempre.

La tolerancia étnica se volvió un instituto en desuso y los derechos individuales fueron cercenados en miras al establecimiento de la paz mundial (gran excusas de nuestros tiempos para el avasallamiento de todo lo diferente).El episodio dirigido por Chris Carter sin lugar a dudas nos trae remisnicencias del film de 1998 «The X Files: Fight the Future» donde también teníamos a nuestros agentes no tan activos dentro de la fuerza y una atentado en ciernes.

Pues en este caso además de tener un atentado tendremos a un «maloso» con caracteres demasiado exagerados , rezándo a su Dios y dando toda la impresión de ser un fundamentalista dispuesto a todo.

 

Pero lo más interesante de este episodio es la presentación de dos nuevos agentes que funcionarían como el recambio generacional de The X Files. La agente Einstein, antipática, descreída y odiosa. Y el agente Miller una especia de clon de Mulder con todo el carisma de su antecesor y una necesidad de creer similar. Para tratar de obtener más precisiones sobre el ataque  el enfoque se divide en dos: por un lado Mulder con Einstein (nos compadecemos por el) y por otro Scully con el joven Miller. Los primeros se dirigirán a Texas ante la propuesta insólita de Mulder: iniciar un viaje hipnótico de hongos alucinogenos para poder contactarse con el sospechoso y desarmar la célula terrorista.

 

Y así lo hará regalándonos una de las escenas más descontextuadas y fan service de todas esta mini temporada. Mulder vestido de vaquero en un bar de música country bailando «Achy Breaky Heart” mientras que Skinner y Lone Gunman victorean por el entre la multitud.

En ese viaje astral Mulder obtiene el nombre de Babylon y luego de reunirse con Miller y Scully terminan que ese es un Hotel donde el resto de la célula terrorista espera para el próximo ataque. Claramente el mismo se frusta por el inexplicable dato brindado por nuestro drogado héroe.

La escena final nos mostrará a Mulder y Scully en un espacio totalmente diferente, relajados compartiendo sus reflexiones sobre lo ocurrido, nuevamente surge el tópico de la maternidad. Y la eterna lucha del bien  y el mal en todos los ámbitos de la vida.

 

Un episodio con toques surrealistas al mejor estilo David Lynch, pero también con el toque de ciencia ficción que caracterizó a la serie. La gran conclusión que podemos sacar es que los nuevos agentes tendrán que esmerarse muchísimo para igualar siquiera a los únicos Mulder y Scully.

Por últimos nos quedamos con una gran reflexión de Mulder sobre la religión y el fanatismo «… Vi cosas, sin embargo, Scully. Cosas poderosas. Vi un amor profundo e incondicional.Vi cosas, también. Fui testigo de un odio sin reservas. Que parece no tener fin.Pero, ¿cómo reconciliar a los dos? A los extremos de nuestra naturaleza. Esa es la pregunta.Tal vez «la pregunta» de nuestra época. Todo este asunto me puso a pensar.A pensar en Dios. El Dios colérico de la Biblia. La Torre de Babel y Babilonia, dispersando a las personas con violencia, con el fin de no volver a hablar un lenguaje común. Castigando al hombre por su arrogancia. Pues bien, esa lección no pegó. Pero la rabia seguro que continua.Ese es el mismo Dios colérico como en el Corán…Ordenando la muerte a los infieles.¿Qué es exactamente lo que está diciendo este Dios? ¿Adórame y a mi gran cólera?Bueno, piensa en el inmenso poder de esas profecías, en el poder en esas palabraspara convencer a los jóvenes de ponerse chalecos suicidas hoy y asesinar por su Dios enojado.Esos chicos, sólo se la creen así como así. Ese es el poder de la sugestión…»

Spoiler Show #11