Un capítulo por demás interesante fue lo que dejó esta semana 2091. Se revela el pasado de Kim, las alianzas ya no son lo que eran y Ferrán cada vez está más metido en problemas. Mefisto pone en marcha una nueva estrategia para ganar el juego, mientras que Lila descubre el secreto mejor guardado de la nave.
Caballo de Troya

Mefisto
Este personaje finalmente se mostró como uno de los villanos de la serie aunque este no sea el peor enemigo que los protagonistas deben enfrentar. Un villano flojo y poco convincente resultó el que interpreta Ludovico Di Santo y que se encuentra dentro de la nave. Pese a la alianza entre Lila y Altea para evitar que los guerreros de Mefisto masacren a los de Kim, este no tuvo piedad.

Kim
Cada uno de los personajes debe tener un pasado en la Tierra y Kim posee uno muy pesado. Una gran despedida para un personaje que prometía un excelente rol de aquí en adelante, por lo menos dentro de la nave. Fue derrotada y expulsada, pero el resultado no fue el esperado. A todos los que han sido expulsados les tocó el peor final: caer en una parte inexplorada de Calisto. Allí Kim encuentra a sus ex compañeros de nave que supuestamente estaban de regreso a casa, sin embargo se ven caídos en sus cápsulas de regreso. Así es como en Manaos deciden el final de los participantes.

Ferrán y Lila
El personaje interpretado por Angie Cepeda descubre un jugador infiltrado dentro de la nave por algunos movimientos sospechosos dentro de la misma. A su vez, antes de que Kim parta “de regreso”, le confiesa su situación en Manaos y le pide que vaya en buscar de su hijo.
Ferrán, por su parte, más complicado que antes, es golpeado por uno de sus propios guerreros que ahora son manejados por Almorás. Van de camino a la nave y para que no lo reconozcan recibe una golpiza. Cada vez es peor su situación.

En el piso de Calisto
Inpar y Enira, un guerrero independiente y la líder del grupo de Lila respectivamente, serán los que comienzan su propia historia en suelo de Calisto. El primero continúa con la liberación de otros guerreros, mientras que Enira va en busca de este para “saldar deudas”.
La trama se pone más interesante cuando se aleja de la nave de los juegos de gamers que no son para nada convincentes. Sin embargo, todas las historias en el suelo de Calisto llaman poderosamente la atención, sobre todo la de Almorás y su rehén, Ferrán.
