Antes de que este número se triplique, cuatriplique y hasta quintuplique, haciendo imposible elaborar un informe de estas características, nos detendremos a analizar las producciones originales de una de las empresas mejor valoradas en el mercado actual. Hablamos, claro, de Netflix. Difícilmente ocurra que no tengas a alguna de ellas en tu listado de favoritas, pues hoy día el streaming lidera en materia entretenimiento televisivo.
A ver qué opinas de este ranking…
23 The Ranch
Podrá tener un cartel lleno de estrellas y rostros que conocemos desde hace mucho tiempo en la industria, pero este vago intento de recrear el ambiente de Two and a Half Men con una fórmula menos comprometedora, ha resultado en un total fiasco. La realidad es que se hace muy difícil conectar con los personajes, un punto que debería ser fuerte desde el guión, cuando ni los decorados, ni las falsas risas, ni nada que se relacione a la serie es atractivo.
22 Fuller House
Me pregunto adónde habrá ido a parar toda esa nostalgia que este show DEBÍA tener. Tanto lo promocionaron… Para finalmente quedar varados en la ternura de un cachorro dorado que espera a su familia. Quién diría que una trama familiar como esta podría salir tan mal, sin embargo, parece que el encanto y la dulzura sólo funcionaban en los años 80 y 90. Un total desperdicio de talento, sin el humor necesario para superar la fase piloto.
21 The Characters
Como a Netflix nada le puede faltar, existe esta serie que hinca sus dientes en los clásicos sketchs. Cada semana, un nuevo comediante hace de las suyas, en un concepto que debería tener el éxito de W/ Bob and David, pero que lamentablemente quedó muy lejos. Al menos nos recuerda las dificultades que se viven tras bambalinas a la hora de hacer un reality, por citar un ejemplo. ¿¡Quién dice que es fácil!?
20 Club de Cuervos
Este melodrama que juega de local tiene un potencial que no supera las expectativas más que del horario familiar en que todos se sientan a la mesa y comparten algunos bocadillos. Club de Cuervos no es mucho más que una típica novela diaria, donde los personajes se encasillan en una única descripción: el malo, el inteligente, el violento, etc. Siendo el fútbol un punto de partida tan interesante para el pueblo latinoamericano, la trama deja mucho que desear.
¿Sabes como la llaman los yankis? La versión mexicana de Entourage, que reemplaza el universo cinemático por el deporte popular.
19 Flaked
Está buenísimo ver a Will Arnett en televisión. Está buenísimo viajar a Venice. Pero lo que no está buenísimo es el rango de ítems que abarca la serie. Pudiendo enfocarse en algo mucho más específico y ser más divertida de lo que anticipaban sus anuncios, Flaked flaquea, valga la redundancia, en un atropellado inicio de risas aseguradas que luego se va destiñendo, al igual que sus hermosas puestas de sol. Podría ser muuuuucho mejor.
18 Sense8
Si tan sólo la TV se tratara de una cuestión puramente visual… Pero no lo es. La dupla Wachowski siempre termina por ahogarse en historias demasiado complejas, con personajes que jamás se desarrollan por completo, y esa visión de que lo convencional siempre puede ser bien diferente, arruinándolo todo. Para estos realizadores, el cine parece funcionar mejor, porque al menos le ponen un punto final a sus locas ideas. Creo que de a poco van perdiendo esa capacidad de sumergirnos en mundos que parecen imposibles.
17 Marco Polo
Un derroche de todos los elementos habidos y por haber en una producción: dinero, talento, locaciones… Marco Polo lo tiene todo y a su vez no tiene nada. Lamentablemente, la audiencia se aburre, cuando debería ser lo inverso, considerando que relata los viajes y las aventuras de un personaje que pertenece a nuestra historia. A Netflix ni le importa, y después de 2 años, llegará la segunda temporada. El drama es desordenado en cada uno de sus aspectos.
16 Grace and Frankie
Con gracia y con franqueza digo que esta comedia es demasiado liviana, pero con buenas intenciones. Juntar a Jane Fonda y Lily Tomlin en una misma pantalla ha sido una gran decisión, en especial el ahondar en cuestiones de la tercera edad. En general, da placer ver divertirse tanto a estas dos veteranas, aunque Frankie siempre será la favorita. Son una motivación para el target al que apuntan, y nos enseñan que en la vida nunca es demasiado tarde para nada. Mientras tanto, seguimos esperando el cameo de Dolly Parton.
15 F Is for Family
Quizás su secreto yace en la relación del protagonista paterno Frank (Bill Burr) con su hijo (Justin Long). Claro que el aporte de voces y talento de Sam Rockwell y Laura Dern también son un punto fuerte, pero los años 70 no son para cualquiera. Esta familia fue más bien diseñada para paladares exquisitos, y sus bromas trascienden algunas fronteras que todavía no fueron creadas. Por momentos, el humor es al mejor estilo Married With Children y All in the Family, un condimento que ayuda en esa mixtura que merece la pena tener una oportunidad entre las minorías.
14 Hemlock Grove
Uf, terrenos complicados si los hay. Esta serie es de terror pero también es un género en sí misma. Comenzó al mejor estilo Twin Peaks, y ya luego se fue inclinando hacia un estilo gótico muy particular, con dosis de gore demasiado impactantes para ser ciertas. Para los amantes de los monstruos clásicos, están todos ellos: vampiros, hombres lobo y hasta frankenstein, sólo que con diferentes nombres. Hemlock sobrevivió lo suficiente como para sentar una base que no es fácil de recrear.
13 Narcos
Hasta ahora, de las mejores producciones que tienen a Pablo Escobar como centro de atención en la trama. Si bien Wagner Moura no termina de convencer a todo mundo con su dialecto, la serie se las apaña para colarse en lo más alto de los estándares, dejando al público expectante de los nuevos episodios que llegarán en septiembre. Narcos funciona bien en la mayoría de sus elementos, aunque siempre encontraremos algo por mejorar. Un muy elaborado abanico de opciones, bajo una perspectiva de la realidad que deja a otras series criminales en el rincón de la vergüenza.
12 Lady Dynamite
Una de las comedias que tiene el sello de Netflix bien puesto. Lleva un tiempo adentrarse en el humor, pero responde a lo que una sitcom necesita para pertenecer al género: relaciones familiares, amistosas, laborales y demás, bajo el liderazgo de una Maria Bramford perfecta en el rol. Una historia enredada y desconectada que le hace honor a la locura de su protagonista, dando como resultado un producto que el 99% de las veces es divertido, vagamente movilizante y constantemente sorprendente.
11 W/ Bob and David
Desde el vamos, la idea de traer de regreso a esta dupla de cómicos podría haber salido tan mal… David Cross y Bob Saul Odenkirk juntos otra vez sonaba más bien a oportunismo por encima de inspiración. La buena noticia es que Jimmy McGill y el tipo de Arrested Development sí que tenían buenas razones para volver. Fiu! Si bien no conservan todo el salvajismo que los caracterizaba, la comedia tiene un escepticismo único que a la hora de hablar de absurdos se lleva todas las medallas.
10 Bloodline
Una atmósfera y un contexto perfecto para una historia de secretos familiares que se tornan oscuros en el tiempo justo, sin rodeos. La primera temporada transcurrió como en un abrir y cerrar de ojos, acercándonos una narrativa que se presume siempre bajo una urgencia. Las actuaciones salvan cualquier agujero que no ha sido bien cubierto, y la humedad -sí, dije bien- que rodea a los personajes hace que el calor aumente para bien.
9 Wet Hot American Summer: First Day of Camp
Si la historia que nació en los 80 ya era ridícula, ver a los mismos intérpretes enfundados en las ropas que usaban cuando adolescentes, no podía fallar en ese plano. Y no lo hizo. Esta historia funciona como precuela de aquel film de 2001; los campamentos no suelen decepcionar, tienen ese encanto que termina por atraparnos. Sea para reír, sea para llorar o sea para morirnos de miedo, una fórmula que contaba con Paul Rudd, Bradley Cooper, Amy Poehler, Michael Showalter, Elizabeth Banks y Christopher Meloni, entre muchos otros, debía tocar el éxito. Netflix ya puede colocarla en su lista de Mejores Revivals.
8 Love
Esta colaboración entre Judd Apatow y Paul Rust nos lleva a un lado de la TV que normalmente no conocemos, logrando que alguien que se presume importante a nivel profesional pueda enredarse con una mujer que le traerá problemas. La performance de Gillian Jacobs tiene el sello de su creador, y junto a su compañero de vida recién elegido, forman una pareja impensada pero adorable. Un balance perfecto para un romance complejo, lleno de Talones de Aquiles que podrían manchar las reglas del juego. Conclusión: un retrato bastante acertado de cómo se dan las relaciones amorosas en la actualidad.
7 Unbreakable Kimmy Schmidt
Cualquier cosa que tenga el nombre de Tina Fey en sus créditos siempre acabará por funcionar, de una manera u otra. Esta postal de Nueva York pintada a mano con personajes lunáticos y de trasfondo dramático, colocan a Ellie Kemper, Tituss Burgess y Jane Krakowski en lo más alto de las comedias originales. Una vez más, como sucedía con 30 Rock, los personajes secundarios tienen vida propia y de la buena. Unbreakable Kimmy Schmidt es una mezcla jamás vista, que sin darnos cuenta nos presenta las peores preocupaciones del mundo actual y las críticas culturales que debemos asumir, bajo la máscara de momentos memorables como el Pinot Noir.
6 House of Cards
Nos vamos acercando al podio con lo mejor que la TV tiene en materia política. El ritmo del universo Underwood y su teatral representación perpetrada por las espectaculares actuaciones de Robin Wright y Kevin Spacey, sacan a la luz los puntos más lamentables de la realidad en Washington. Patéticos, perversos, desesperados… Adjetivos que convergen en una narrativa impecable que se vuelve totalmente adictiva.
5 Orange is the New Black
Aunque aún no nos decidamos si sea drama o comedia, la serie es un diamante en bruto. OITNB hace prácticamente todo bien, considerando lo difícil que es lograr que en una misma pantalla quepan las complejas historias de un montón de mujeres y, por supuesto, que todas ellas sean originales. Aunque no todos los flashbacks son para aplaudir de pie, la serie se las apaña de maravilla combinando cada uno de esos pasados turbulentos con los conflictos diarios de una prisión que podría existir en la vida real.
4 Daredevil
Esta serie vino a terminar de afirmar el concepto de que la TV puede estar a la altura del cine en lo que a contenido comiquero respecta. Y si a eso le sumamos que aplastó al ya condenado film que protagonizara Ben Affleck, entonces obtenemos una pieza digna de este Top 5. Charlie Cox encarna a un vigilante responsable de algunas de las mejores luchas cuerpo a cuerpo que hemos visto en pantalla, logrando que creamos religiosamente en la idea de que un sólo hombre pueda cargarse toda la suciedad de una ciudad en su espalda.
3 Master of None
La comedia es un género que necesita reinventarse, y con eso quiero decir que debe volverse más ‘serio’ si desea continuar en carrera. Pues Aziz Ansari es uno de los elementos que está llevando el humor hacia ese plano, con una interpretación demasiado realista de lo cruel que puede ser la vida. La edad, la etnia, el trabajo, la ambición, las citas… Son sólo algunos de los ítems que se abordan con total seguridad, en un show intelectualmente genuino que no por eso deja de ser MUY gracioso.
2 Jessica Jones
Nadie mejor que Krysten Ritter dando su merecido a los tipos que se jactan de abusar de las mujeres considerándolas el género débil. La Jones luchó por un lugar en lo más alto y lo consiguió, reinventando a una heroína que aún no era tomada con seriedad. Una de sus mayores fortalezas es la capacidad de contar una historia oscura, donde la necesidad de esperanza y el horror se superponen a plena luz del día. Quizás se extendió demasiado hacia el final, pero hizo honor al actual reinado de Netflix con una perturbadora primera temporada que nos dejó hipnotizados y a la espera de más drama noir dispuesto a herir nuestras sensibilidades.
1 BoJack Horseman
A ver, piensa esto: ¿En dónde más encontrarías un producto como Bojack? Ok. Ciertos elementos insinúan que esta serie animada podría estar en Adult Swim, pero su cinismo es demasiado orgulloso para ese bloque. Nadie más que Netflix le hubiese dado esa libertad creativa al caballo hombre durante tres temporadas (por ahora). Lo que a primera vista es un engendro, no tiene comparación a la hora de cuantificar pequeños detalles, permitiendo que los seres humanos nos sintamos identificados con ese lado bestial que tiene el híbrido en la voz de Will Arnett.
BoJack Horseman es también la mejor representación del Hollywood moderno, en fantásticos colores, gags en su perfecto timing y referencias no sólo a la industria del cine y la TV, sino también a la propia Los Ángeles en sí. Nadie en el universo de la animación representa tan bien esa melancolía desesperante que acarrea el estrellato, siendo esa la principal razón para coronar este show y colocarlo en el podio de Netflix.