¿Por qué debería haber terminado en la tercera temporada?

Todos vimos Glee, muchos la terminamos y otros la dejaron, pero todos sabemos que lo mejor hubiese sido haber terminado con la tercera temporada.

El 19 de mayo de 2009 comenzó Glee. Muchos la seguimos hasta el final porque era muy difícil soltar a una serie que nos acompañó durante nuestra adolescencia. Otros lograron dejarla cuando, luego de algunos episodios de la cuarta temporada, vieron que no daba para más. Y hay otros que entendieron con el final de la tercera temporada que Glee debería terminar ahí y la dejaron para siempre.

Pasaron cuatro años desde que New Directions obtuvo el primer lugar en Chicago para luego terminar la secundaria y seguir con sus vidas, y ahí estuvo el primer gran problema.

Vivir a la sombra

Es difícil vivir a la sombra de alguien que marcó la vida de muchos adolescentes y si Glee quería seguir con su cuarta, quinta y sexta temporada, debería haber soltado a la primera generación para seguir con una nueva desde cero.

¿Es imposible seguir sin Rachel, Finn o cualquiera de los que estuvieron con nosotros estos tres años? Si lo piensas de esa manera sí, pero tomemos a Skins como ejemplo.

Luego de dos años increíbles, con personajes hermosos, que a más de un adolescente le enseñó a llorar, decidieron cerrar la puerta del pasado, darle a Kaya Scodelario la posibilidad de ser protagonista y fundaron una nueva generación que muchos dijeron que fue mejor que la primera (eran muy diferentes, no se las puede medir con la misma vara).

Entonces, ¿por qué no pudo Glee dejar ir a su primera generación? Melissa Benoist tiene una voz digna de competir con Rachel, cosa que demostró cuando la hicieron cantar New York State of Mind junto con Lea Michele y lo hizo de manera espectacular.

Los idas y vueltas entre las historias en New York y Ohio hacía que el espectador pierda interés por los nuevos ya que los viejos merecían una historia fuerte y más minutos en pantalla. O mudas el show a New York o te quedas en Ohio. Las dos, no.

Video
https://www.youtube.com/watch?v=pn0e1hjjrK8

La muerte de Cory, una sentencia a muerte para Glee

Finn se había transformado en lo más interesante de Glee; luego de sus idas y vueltas con Rachel, se dio cuenta que lo que él quería hacer era lograr en los chicos lo que lograron con él hace mucho tiempo. Y lo logró: consiguió ser el ejemplo a seguir de Ryder y ser un profesor que solucionaba conflictos, además de ser muy, pero muy divertido.

La muerte de Cory consiguió que Glee empiece a cavar su tumba. Sin Finn, la serie descarriló y la figura de Cory era demasiado grande para ser reemplazada por otro actor. Sin Finn, Glee tenía que terminar y eso pasó.

¿Por qué debería haber terminado en su tercera temporada?

Ahora que sabemos que Glee se fue cayendo de a poco luego del final del tercer año de la serie, podemos decir por qué pasó. Pero, ¿por qué hay que dejarla en la tercera temporada?

Luego de tres temporada vimos a la primera generación de New Directions perder en primera ronda, crecer y llegar hasta las Nacionales. Perdieron la Nacionales por egoísmo de sus líderes y a pesar de todo, todos se levantaron, se separaron, se volvieron a juntar y terminaron en lo más alto de su vidas de adolescentes.

Los vimos llorar, reír, cantar, perder y ganar. No necesitábamos nada más, luego de la graduación, Glee debería haber terminado. Ya nos habían dado todo y no necesitábamos más. No se animaron a soltar y eso los perjudicó. Hoy no tenemos más Glee y eso es una pena.

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https://www.youtube.com/watch?v=r0GbgdBRi-k
Spoiler Show #11