Maggie debería reemplazar a Rick, no Daryl

Andrew Lincoln está dejando The Walking Dead, y los primeros informes indican que Daryl, el personaje de Norman Reedus, asumirá el liderazgo de facto del programa, pero debería ser Maggie.

Es difícil imaginar The Walking Dead sin Rick Grimes. Desde el primer episodio, la narrativa ha sido colocada directamente sobre los hombros de este hombre. Rick rápidamente se hizo cargo del grupo de supervivientes, llevándolos de un posible hogar a otro, y cuando se vieron amenazados, ya sea por caminantes u otras personas, Rick estaba allí para manejarlo. Y claro, con el tiempo la tensión del liderazgo comenzó a mostrarse y hubo momentos en los que Grimes no era del todo estable, pero de no haber sido por él su grupo no estaría donde está ahora: disfrutando de la relativa seguridad de Hilltop y las comodidades de una vida sedentaria.

Puede que Rick no haya sido un líder perfecto, pero fue un hombre efectivo, y ahora que ha llegado el momento de elegir a su sucesor, solo hay una persona capaz de tomar esas riendas: Maggie. Puede que no se haya unido a Rick desde el principio como Daryl o que no se haya posicionado rápidamente como la mano derecha de Rick, pero Maggie ha demostrado en repetidas ocasiones que tiene todo lo necesario para liderar.

La temporada 8 fue una especialmente fuerte para Maggie, ya que tomó el control de Hilltop y la convirtió en la única comunidad que resistió a Negan y sus Salvadores: Maggie defendió a su gente no solo con potencia de fuego sino con tácticas inteligentes; mantuvo la calma durante la guerra, sin dejar que sus emociones o su dolor comprometieran la toma de decisiones. Lo más importante es que Maggie mostró disposición a escuchar opiniones disidentes: recordemos que dejó que Alden y otros Salvadores capturados pelearan por Hilltop a cambio de su misericordia. Una verdadera estratega.

 

En cambio, el motivo y movimiento de Daryl fue la venganza, el no saber manejarse de otra manera que “la vieja escuela”: su odio a Negan lo llevó a enemistarse con Rick y a cometer asaltos que no son los que concuerdan con este “Nuevo Mundo” tan añorado por Carl, sino que acerca a los sobrevivientes a ser más Salvadores que buenos, digamos.

Lo de Daryl es sangre hirviendo, lo de Maggie es prestidigitación. 

Maggie fue preparada para ser una líder, siguiendo a Deanna cuando llegaron a Alexandria y actuando como una especie de enlace entre el grupo de Rick y la nueva comunidad. Ella demostró las habilidades de negociación necesarias para conducir a un gran grupo, y son esas cualidades que la gente de Hilltop reconoció cuando se enfrentó a Gregory. Pero tal vez la prueba más contundente es que incluso Rick reconoció que Maggie debería estar a cargo, diciéndole que después de la guerra, “te estoy siguiendo”.

Si recordamos esos primeros momentos de los sobrevivientes en Alexandria, tenemos que poner nuestros ojos también en Daryl: al comienzo rehúsa de estar allí, desconfía, no se adapta y, como valor, le ven ser un scout de personas por su buen trato, porque es leal, confía, sabe leer la maldad en el otro… Porque él lleva un poco de maldad en sí mismo: no se puede despegar de la vida pasada, no no no.

Afirmamos: el personaje de Reedus, Daryl Dixon, es (¿o era?) el más popular de la serie, por lo que la decisión de ir con él no carece de fundamento. Pero para una serie con la necesidad drástica de una reinvención, los escritores deberían girar sus plumas en la dirección de Maggie.

Y aunque la última escena los vea unidos contra Rick, sin dudas uno de ellos deberá mover los hilos… y con la fuerza generalmente no se logra nada.

Spoiler Show #13