La serie más costosa de la historia llega a Netflix

Amamos los dramas con basamentos históricos, esto no es una novedad. El público se enamora de las historias de amores prohibidos y pasiones refrenadas que tienen un sustento real y que, mágicamente, las hace aún mas interesantes para el espectador. Si a esos elementos les sumamos un presupuesto que dote de veracidad a todos los elementos de época que deben ser reproducidos en la pantalla, el resultado no puede fallar. Y eso es lo que ocurre con The Crown, la nueva superproducción que Netflix trae a la pantalla ayer 4 de Noviembre.

Una de las series más caras de las historia hasta el día de hoy había sido Friends con su famosísimo cachet de un millón de dólares para cada uno de sus protagonistas. The Crown tuvo un costó un promedio de 12 millones de dólares por episodio, donde la reproducción del vestuario de la época ocupa un lugar por demás importante. La encargada del mismo Michele Clapton fue la responsable de la reproducción de vestimentas históricas con el cuidado de todos los detalles, por mas mínimos que sean, y los resultados están a la vista.

Los modelos fueron presentados en un evento para un grupo selecto de asistentes que pudieron conocer las replicas aún antes que llegaran a la pantalla. Sir Norman Hartnell, que diseñó el vestido original, ha dicho desde entonces que él se puso a producir el vestido más hermoso que había hecho hasta ahora. Se hizo en seda de marfil, decorada con cristales y 10.000 perlas.

Los gusanos de seda utilizados para la fabricación de la tela fueron traídos de China, en lugar de Japón o Italia, que habían sido recientemente países enemigos, y la bata fue inspirada en la famosa pintura renacentista de Primavera por Botticelli, simbolizando el renacimiento después de la Segunda Guerra Mundial.

La historia

Peter Morgan, creador y escritor de la serie, mostró con Frost / Nixon y otras obras que la historia no tiene que ser sangrienta para ser un buen drama. La serie se centra en los primeros años de la reina en el trono, pero comienza antes de la muerte de George en 1952, cuando era una princesa que llevaba una vida relativamente despreocupada con su marido, el príncipe Philip (Matt Smith). Su boda en 1947 es ricamente presentada 12 minutos en el episodio de apertura.

Luego la historia se ocupa de todos los desafíos que presupone el mantener el poder político a la vez que se forja una identidad familiar. En el primer episodio Matt Smith, el encargado de personificar al Duque de Edimburgo, ante el requerimiento de que deje de fumar enuncia Ya he renunciado a mi mismo, no renunciaré a fumar: tal vez este sea el enfoque más interesante de esta obra, el intentar analizar cómo en ciertas ocasiones el acceso al poder presupone la restricción a la vida personal.

Spoiler Show #11