Las Traiciones de Tumbleton estallan en el final de la tercera temporada de La Casa del Dragón

Final de la tercera temporada de La Casa del Dragón
Fuente: HBO Max

Rhaenyra pasó buena parte de esta guerra intentando demostrar que podía gobernar sin convertirse en aquello que sus enemigos aseguraban que era. En el final de la tercera temporada de La Casa del Dragón, esa discusión prácticamente dejó de existir. 

Spoiler Alert: desde este punto se hablará sin restricciones del episodio final, sus muertes y revelaciones, además de algunos cambios respecto a Fuego y Sangre.

La reina ordenó arrasar a los Hightower en Tumbleton, ejecutó al Gran Septón, reveló ante el pueblo uno de los secretos más importantes de su familia y terminó observando las consecuencias de la muerte de Helaena sin encontrar una manera sencilla de regresar a quien era antes.

El episodio 8 también cumplió una de las grandes promesas pendientes de Fuego y Sangre: las famosas Traiciones de Tumbleton. Aunque la adaptación modificó considerablemente cómo ocurren, Ulf finalmente desató el fuego de Silverwing contra Verdes y Negros; Ormund Hightower encontró un final tan grotesco como apropiado.

Mientras que Hugh Hammer perdió aquello por lo que había regresado al campo de batalla y Daemon tuvo que aceptar que conquistar una ciudad reducida a cenizas difícilmente puede llamarse victoria.

¿Qué pasó al final de la tercera temporada de La Casa del Dragón?

El capítulo comienza inmediatamente después de que se conoce que Aegon II y Sunfyre siguen vivos. La noticia corre por Westeros y empieza a interpretarse por parte del pueblo como una señal divina; el rey al que daban por muerto regresó acompañado precisamente por el dragón que también había sobrevivido contra todo pronóstico.

Rhaenyra recibe el golpe como una amenaza política y personal. Daemon le recuerda que todavía posee una enorme ventaja militar y la convence de utilizarla. La reina ordena vigilar cualquier movimiento de Sunfyre, mantener a Hugh y Vermithor cerca de Desembarco del Rey y tomar Tumbleton sin misericordia.

Su instrucción es eliminar a los Hightower casa por casa, aunque cierra la conversación pidiendo a Daemon que no la convierta en un monstruo. Esta contradicción define prácticamente todo el capítulo. Rhaenyra quiere utilizar el terror mientras conserva la posibilidad de considerarse una gobernante justa.

También comienza a desprenderse de las personas que cuestionan sus decisiones. Baela reclama que Corlys continúa cautivo mientras Rhaenyra utiliza a los Velaryon cuando resultan necesarios; la respuesta provoca que la reina la trate como una niña insolente.

Mysaria corre peor suerte, después de su acercamiento íntimo, es expulsada de la corte y enviada rumbo a Pentos. Sin embargo, logra desaparecer entre los habitantes de Desembarco del Rey antes de abandonar la ciudad.

Antes de marcharse, Mysaria realiza una última jugada al contarle a Helaena que Aegon está vivo y le advierte que el hijo que espera se convertirá inevitablemente en rehén de Rhaenyra.

Daeron intenta evitar la Batalla de Tumbleton

En Tumbleton, Ormund prepara la defensa y termina de convertir a Daeron en aquello que lleva toda la temporada intentando fabricar. El joven es nombrado caballero como Daeron el Osado, mientras su tutor continúa presentándolo como una alternativa legítima para gobernar.

Sin embargo, Daeron demuestra que aprendió más de Ormund de lo que este esperaba. Ante la perspectiva de enviar niños a morir en las murallas, busca una salida junto con Gwayne Hightower.

Corlys es liberado de su celda para presentar ante Daemon una oferta de paz, dividir nuevamente Westeros y permitir que Rhaenyra conserve una parte del reino mientras Daeron gobierna desde Antigua.

Corlys incluso propone unir las casas mediante un matrimonio entre Daeron y Rhaena y utilizar esa alianza para neutralizar posteriormente a Aegon y Aemond. Esta propuesta fracasa.

Daemon no quiere medio reino ni una paz construida mediante compromisos. Quiere la victoria absoluta de Rhaenyra y rechaza cualquier posibilidad de permitir que Daeron gobierne una parte de Westeros. Corlys pasa entonces de prisionero de los Hightower a prisionero del propio Daemon.

Quizá la frase más importante de la negociación pertenece a la Serpiente Marina cuando pregunta qué busca realmente el príncipe, ¿ganar la guerra o construir una montaña de Hightower muertos? 

Daemon prácticamente elige ambas.

Las Traiciones de Tumbleton comienzan con Ulf

El final de la tercera temporada de La Casa del Dragón finalmente lleva a pantalla uno de los acontecimientos más esperados por los lectores, aunque cambia considerablemente su funcionamiento.

Daemon dirige el asalto con Oscar Tully, Roderick Dustin y los ejércitos de los Negros. Las tropas escalan las murallas mientras Caraxes utiliza su fuego contra las defensas de la ciudad. Daemon incluso ordena a los niños ubicados por Ormund en las fortificaciones que huyan antes de atacar, aunque no todos logran hacerlo.

La gran arma de los Hightower debería ser Ulf y Silverwing; el problema es que nadie consigue encontrarlo.

Ormund finalmente descubre al nuevo señor completamente borracho y desmayado dentro de una letrina. Ahí comete exactamente el mismo error que Daemon había cometido anteriormente al humillarlo y golpearlo, en resumen, vuelve a tratarlo como bastardo y deja claro que todas las promesas de títulos y tierras nunca significaron que realmente lo considerara su igual.

Ulf comprende entonces que ninguno de los bandos lo respeta, por lo que sube a Silverwing y comienza a incendiar a los Negros, aparentemente cumpliendo su acuerdo con Ormund. Pero después deja de distinguir colores, estandartes o lealtades para quemar a todos.

Las Traiciones de Tumbleton funcionan así de forma distinta al libro. Ulf no cambia simplemente de Rhaenyra a los Verdes. Decide que ningún bando merece su obediencia y convierte a Silverwing en una fuerza independiente dentro de la batalla.

¿Cómo murió Ormund Hightower?

Ormund finalmente encuentra a Roderick Dustin durante la batalla y ambos protagonizan uno de los enfrentamientos más brutales del episodio.

El Hightower demuestra que debajo de sus extravagancias también existe un guerrero competente, hiere mortalmente a Roddy y le corta un brazo. Sin embargo, la sangre vuelve a activar la sensibilidad que ha atormentado al personaje durante toda la temporada. Ormund comienza a vomitar y Dustin aprovecha el momento para clavarle su arma.

Ninguno consigue disfrutar demasiado su victoria ya que Silverwing sobrevuela las murallas y quema a ambos.

La adaptación conserva elementos del destino que tienen en Fuego y Sangre, pero transforma el remate en algo mucho más relacionado con el arco que la serie construyó para Ormund. El hombre que pasó toda la temporada utilizando a Daeron y Ulf como herramientas termina muerto precisamente por el dragón del hombre al que creyó haber comprado.

Ryan Condal explicó que la adaptación aprovechó el carácter histórico y contradictorio de Fuego y Sangre para desarrollar una personalidad mucho más compleja para Ormund, quien en el libro aparece principalmente como comandante militar. Y qué gran personaje nos dieron para odiar durante ocho semanas.

Hugh Hammer pierde a Kat en Tumbleton

Hugh tampoco estaba destinado a participar en el enfrentamiento. Rhaenyra lo había dejado junto con Vermithor en Desembarco del Rey, pero él abandonó su posición después de conocer el peligro que enfrenta Kat. Llega a Tumbleton intentando encontrarla.

Demasiado tarde, después de que Silverwing incendia indistintamente soldados, edificios y calles, Hugh encuentra a su esposa muerta entre las ruinas de una casa. La tragedia resulta especialmente cruel porque Kat le había pedido una sola cosa después de descubrir que se había convertido en jinete de dragón, que siguiera siendo el hombre que conocía y permaneciera con los pies en la tierra.

Vermithor podía darle poder, pero no podía salvar aquello que Hugh dejó atrás para obtenerlo.

La muerte también modifica el origen de las famosas Traiciones. Kat no existe en Fuego y Sangre, por lo que la serie está construyendo una motivación completamente diferente para las decisiones futuras de Hugh.

Por ahora, lo importante es esto: Ulf traicionó a todos; Hugh todavía no.

Aegon y Aemond vuelven a estar juntos

Mientras Tumbleton arde, Aegon llega sobre Sunfyre hasta Harrenhal para enfrentarse finalmente con Aemond.

El reencuentro es una de las escenas más extrañamente divertidas del final de la tercera temporada de La Casa del Dragón. Aegon baja del dragón, encuentra a su hermano y prácticamente esperaba disfrutar de una confrontación llena de amenazas y venganza.

Aemond simplemente se arrodilla y admite que envidió a Aegon, que quiso aquello que pertenecía a su hermano y que intentó matarlo para ocupar su lugar. La sinceridad desconcierta al propio Aegon, quien prácticamente exige que pelee para poder disfrutar de su venganza.

Finalmente decide posponer el castigo; Aemond presenta a Alys Rivers como su prometida y los hermanos aceptan que tienen mayores posibilidades juntos que enfrentándose entre ellos. El regreso de Aegon y Sunfyre transforma así nuevamente al bando Verde; el rey que parecía eliminado vuelve convertido casi en leyenda y recupera precisamente al hermano que intentó destruirlo. Esta alianza podría llevarnos a un lugar interesante. Da clic aquí para leerlo.

Rhaenyra revela la Canción de Hielo y Fuego a todo Westeros

El regreso de Aegon también provoca la decisión política más extrema de Rhaenyra. Convencida de que necesita una legitimidad superior a la de su hermano, se presenta ante el Gran Septón Balman para exigir que la reconozca públicamente como reina. 

Él se niega, argumentando que hacerlo después de haber ungido previamente a Aegon dañaría la credibilidad de la propia Fe. Cuando Balman vuelve a llamarla “princesa”, Rhaenyra lo declara traidor.

Alyn lo ejecuta por orden de la reina. Después, Rhaenyra sale frente a la multitud y hace algo todavía más sorprendente. Revela la Canción de Hielo y Fuego, el sueño de Aegon el Conquistador que Viserys le transmitió como secreto entre soberanos Targaryen.

La reina asegura que la conquista de Westeros tenía como objetivo preparar al reino para enfrentar una futura amenaza proveniente del Norte y finalmente se presenta como la figura destinada a cumplir esa misión, llegando a proclamarse en Alto Valyrio como el Príncipe que fue Prometido.

El momento confirma cuánto cambió su relación con la profecía. Lo que alguna vez interpretó como responsabilidad ahora funciona como justificación de su propio poder. Y resulta especialmente peligroso porque ya no existe manera de volver a guardar el secreto.

¿Por qué murió Helaena?

La muerte más dolorosa del episodio pertenece a Helaena Targaryen. Rhaenyra descubre que su hermana continúa negándose a comer y decide visitarla. Helaena comprende que la preocupación no está dirigida realmente hacia ella, sino hacia el bebé varón que lleva dentro y que podría convertirse en otro aspirante al trono.

La conversación termina de romper cualquier vínculo entre ambas. Helaena acusa a Rhaenyra de fingir interés por las cosas que ama y termina diciéndole que todo aquello que le importa se ha vuelto horrible, incluida ella misma.

Rhaenyra ordena entonces que la alimenten por la fuerza. Horas después, Helaena termina el bordado en el que llevaba trabajando durante buena parte de la temporada, abre la ventana y se arroja desde la Fortaleza Roja.

Alicent, lejos de Desembarco del Rey, observa simultáneamente mariposas azules levantándose a su alrededor. No presencia físicamente la muerte de su hija, pero la escena sugiere que de alguna forma comprende que acaba de ocurrir algo.

Cuando Rhaenyra llega a la habitación, encuentra el bordado terminado con Helaena cayendo, la reina sobre el Trono de Hierro, dragones, fuego y manos intentando alcanzarla.

Su última profecía no fue pronunciada. La cosió.

¿Quiénes murieron al final de la tercera temporada de La Casa del Dragón?

El final de la tercera temporada de La Casa del Dragón deja cinco muertes centrales confirmadas: Ormund Hightower, Roderick Dustin, Kat, el Gran Septón Balman y Helaena Targaryen. A ellas se suma la muerte del hijo varón que Helaena esperaba, quien desaparece junto con su madre antes de llegar a nacer.

La particularidad es que prácticamente todas ocurren de manera diferente a Fuego y Sangre.

Ormund y Roddy conservan elementos de su enfrentamiento original, pero la serie hace que Silverwing termine incendiando a ambos. Kat es un personaje creado completamente para televisión. Balman tampoco existe de esta manera en el libro y Rhaenyra nunca ordena que Alyn ejecute al Gran Septón.

Helaena sí muere al arrojarse desde una ventana en ambas versiones, aunque las circunstancias cambian radicalmente. En el libro, su deterioro está relacionado con la muerte de Maelor; la serie eliminó previamente al personaje y convirtió su nuevo embarazo, cautiverio y pérdida absoluta de libertad en los factores que conducen a su decisión.

Los grandes cambios frente a Fuego y Sangre

Las Traiciones de Tumbleton representan quizá la modificación más importante. En el material original, Hugh Hammer y Ulf White abandonan a Rhaenyra y se unen al bando Verde durante la Primera Batalla de Tumbleton.

La adaptación fragmenta esa decisión. Ulf ha sido manipulado y humillado por ambos bandos hasta terminar atacándolos indiscriminadamente. Hugh llega por Kat, no porque haya negociado previamente con los Hightower, y la muerte de su esposa coloca su futuro en terreno completamente nuevo.

La negociación de Daeron para dividir Westeros, la participación de Corlys, la reconciliación directa entre Aegon y Aemond y la ejecución del Gran Septón son igualmente invenciones o transformaciones importantes.

También está la evolución de Rhaenyra. Ryan Condal ha señalado que la pregunta sobre si Westeros puede aceptar a una mujer como gobernante sigue siendo uno de los ejes centrales de la adaptación, mientras Emma D’Arcy considera que la muerte de Helaena coloca a su personaje en un camino del que ya no podrá regresar.

¿Qué dijeron los fans del final de la tercera temporada?

La respuesta inicial estuvo marcada principalmente por elogios hacia la escala de Tumbleton y las actuaciones. Las muertes de Ormund y Helaena concentraron buena parte de la conversación en redes sociales. La primera cerró el arco de uno de los personajes más celebrados de la temporada, mientras la despedida de Phia Saban provocó una respuesta mucho más dolorosa. 

También hubo división alrededor de la transformación de Rhaenyra. Para algunos espectadores, el episodio finalmente permitió mostrar las decisiones autoritarias que llevaban semanas preparándose; otros consideran que la serie aceleró demasiado el giro durante el último tramo.

Y, naturalmente, continúa el debate eterno entre lectores y espectadores sobre cuánto puede modificarse Fuego y Sangre antes de que la Danza que vemos en televisión se convierta en otra historia.

La guerra terminó de convertirlos en aquello que temían

El final de la tercera temporada de La Casa del Dragón no terminó preguntando quién ganó Tumbleton porque, en realidad, nadie lo hizo.

Ormund murió. Roderick también. Daemon consiguió entrar a la ciudad sólo para descubrir que no quedaba nada que conquistar. Ulf incendió a ambos bandos. Hugh encontró muerta a la persona por la que había volado. Corlys intentó la paz y terminó nuevamente prisionero.

Mientras tanto, Rhaenyra quiso conseguir legitimidad y terminó asesinando al hombre cuya bendición necesitaba. Quiso proteger la profecía y decidió revelarla ante todos. Quiso conservar vivo al hijo de Helaena y contribuyó a que su madre sintiera que la muerte era la única decisión que todavía podía tomar.

Aegon, paradójicamente, termina la temporada reconstruyéndose. Recuperó a Sunfyre, encontró a Aemond y volvió a tener una causa. Ninguna de estas personas se encuentra donde esperaba cuando comenzó la guerra.

Quizá por eso el bordado de Helaena funciona como la imagen perfecta para cerrar la temporada con una mujer cayendo mientras otra permanece sentada en el Trono de Hierro rodeada de fuego y manos que intentan alcanzarla.

Rhaenyra pasó toda la temporada exigiendo que Westeros la mirara como reina; cuando finalmente observa lo que su reinado comienza a parecer, cierra la ventana.

Las tres temporadas de La Casa del Dragón ya están disponibles en HBO Max.

Spoiler Show #23