Si había dudas sobre el nivel que “Fargo” podría llegar a tener, en este capítulo se confirma que es la mejor serie del año. No hace falta que sigamos viendo, no habrá nada mejor. Ni el piloto de “Mr. Robot” puede superar la perfección que nos viene dando capítulo tras capítulo la serie creada por Noah Hawley.
Este episodio comienza con dos secuencias montadas mediante a una técnica que se llama “montaje por contraste”. El primer ejemplo que se me viene a la cabeza es el final de “El Padrino”, la escena del bautismo. Para no spoilear a los despistados.
Pasan dos cosas totalmente opuestas en las que se dice una cosa en una y se hace otra cosa en la opuesta. El discurso de Reagan habla de patriotismo, hermandad, fidelidad y todas las cosas que uno dice en campaña. Por el otro lado tenemos una matanza, de la mano de los Gerhardt para con los mafiosos de Kansas. Esto duró 10 minutos y fue perfecto.
Después de ese gran comienzo se puede hacer difícil mantener un gran capítulo, pero no para los realizadores de Fargo.


