Hugh Jackman se reinventa como un Robin Hood oscuro en nueva cinta de A24

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Hugh Jackman sorprende con una transformación radical en The Death of Robin Hood, la nueva película de A24 escrita y dirigida por Michael Sarnoski (Pig, Un lugar en silencio: Día uno), que llegará a los cines en 2026. Un primer vistazo exclusivo revela a un Robin Hood áspero, marcado por cicatrices físicas y emocionales, muy lejos de las versiones románticas que han definido al personaje en el cine.

Protagonizada por Jackman junto a Jodie Comer y Bill Skarsgård, la cinta aborda el mito del legendario forajido desde un ángulo íntimo y crepuscular. En esta historia, Robin Hood es presentado como un hombre real, cargando con el peso de la violencia, el arrepentimiento y la contradicción de haber sido convertido en héroe popular pese a su pasado brutal.

“Lo que más me atrajo de la visión de Mike es cómo examina el poder y la forma en que puede usarse para el bien o para el mal”, explicó Jackman. “Este Robin Hood tiene cicatrices, dolor, culpa y amor. Es una historia hermosa y profundamente humana”.

Aunque el director evita revelar detalles clave de la trama, el propio título sugiere que el personaje se encuentra al final de su vida, reflexionando sobre su legado. Según Sarnoski, este Robin Hood fue “un forajido violento que hizo cosas terribles” y que ahora enfrenta el mito que otros construyeron sobre él. La película explora la tensión entre la identidad real del hombre y la figura heroica nacida del folclor.

Bill Skarsgård interpreta a una versión de Little John, quien en esta reinterpretación fue parte de un grupo de jóvenes reclutados por Robin Hood en el pasado. Años después, ambos personajes se reencuentran con visiones muy distintas sobre las vidas que llevaron y las consecuencias de sus actos.

Jodie Comer, en un papel deliberadamente envuelto en misterio —y que no corresponde a Maid Marian—, representa una figura clave que introduce a Robin a otra forma de entender la vida. Su presencia aporta sensibilidad y contraste emocional a la historia, especialmente en secuencias filmadas en la costa norte de Irlanda, una región que aporta belleza y amplitud visual al relato.

Rodada en paisajes montañosos de Irlanda del Norte bajo condiciones climáticas extremas, The Death of Robin Hood apuesta por un realismo crudo. Sarnoski aclara que no se trata de una película de acción tradicional, aunque su intensidad puede sorprender: “Se acerca más a una película de guerra. La violencia era brutal, gente luchando en el barro por sobrevivir”.

El proyecto marca además la primera vez que Sarnoski filma en formato de 35 mm, una decisión que, según el cineasta, elevó el compromiso creativo del equipo y reforzó la sensación de estar capturando algo épico y auténtico.

Inspirada en antiguas baladas del folclor inglés —mucho más violentas que las versiones populares—, la película no solo revisita el mito, sino que reflexiona sobre cómo nacen las leyendas y cómo los pueblos convierten a figuras oscuras en símbolos de esperanza.

The Death of Robin Hood se perfila así como una de las apuestas más ambiciosas de A24 para 2026: una reinvención intensa, madura y profundamente humana de uno de los personajes más icónicos de la tradición inglesa.

Spoiler Show #13