Brian De Palma es uno de los directores más fascinantes y polémicos de Hollywood. Amado por cinéfilos, incomprendido por ciertos críticos y constantemente comparado con Alfred Hitchcock, el cineasta nacido el 11 de septiembre de 1940 ha construido una filmografía donde la violencia, la estilización visual y el suspenso se funden en piezas inolvidables. De Palma no solo dirigió blockbusters como Misión: Imposible (1996), sino que también dejó huella en el cine de culto y en los thrillers psicológicos más inquietantes de su tiempo.
A continuación, repasamos sus siete mejores películas, un recorrido que explica por qué su cine sigue siendo referencia obligada para entender el suspenso moderno y la estética del crimen en la gran pantalla.
7 Vestida para matar [Dressed to Kill] (1980)
Un thriller erótico y perturbador, considerado una de las obras más hitchcockianas de De Palma. La historia gira en torno a un brutal asesinato en un elevador y las repercusiones que desata en los personajes femeninos. Con escenas memorables —como la secuencia inicial en el museo—, Vestida para matar explora la obsesión, el deseo y la violencia con un estilo visual lleno de espejos, dobles y cámaras lentas. La influencia de Hitchcock es evidente, pero De Palma le agrega una crudeza explícita que lo distingue.
6 Un fantasma en el paraíso [Phantom of the Paradise] (1974)
Antes de ser reconocido como maestro del suspenso, De Palma sorprendió con esta ópera rock gótica que mezcla El fantasma de la ópera, Fausto y el mundo del glam setentero. Con música de Paul Williams, Un fantasma en el paraíso se convirtió en película de culto gracias a su estética psicodélica, su sátira de la industria musical y su tono extravagante. Aunque fue un fracaso en taquilla en su estreno, hoy es celebrada como una obra adelantada a su tiempo.
5 Carlito’s Way (1993)
Tras el éxito de Caracortada, De Palma volvió a colaborar con Al Pacino para contar una historia más íntima y melancólica. Aquí, Pacino interpreta a Carlito Brigante, un exconvicto que intenta rehacer su vida lejos del crimen, pero se ve arrastrado nuevamente por las lealtades rotas y la violencia del bajo mundo. A diferencia de Caracortada, donde la ambición es el motor, en Carlito’s Way lo que domina es la tragedia del destino inevitable. La secuencia final en la estación de tren es una de las más logradas en la carrera de De Palma.
4 Impacto [Blow Out] (1981)
Para muchos, la obra maestra absoluta de De Palma. John Travolta interpreta a un técnico de sonido que, por accidente, graba un asesinato encubierto. La película combina conspiraciones políticas con la obsesión por la verdad y el poder del cine mismo. El uso del sonido, la edición y los movimientos de cámara es magistral, y el desenlace, con ese grito desgarrador acompañado de fuegos artificiales, sigue siendo uno de los finales más demoledores del cine norteamericano.
3 Los intocables [The Untouchables] (1987)
Basada en la lucha contra Al Capone durante la Ley Seca, esta superproducción reunió a Kevin Costner, Sean Connery, Andy García y Robert De Niro en un duelo de interpretaciones memorables. De Palma imprime su sello con escenas de acción coreografiadas como auténticas piezas de ópera visual, siendo la secuencia de la estación de tren (inspirada en El acorazado Potemkin) un clásico absoluto. Con Los intocables, De Palma demostró que podía triunfar en el cine comercial sin perder su identidad autoral.
2 Carrie: un extraño presentimiento [Carrie] (1976)
Tomando como base la primera novela de Stephen King, Carrie catapultó la carrera de De Palma y se convirtió en uno de los grandes clásicos del cine de terror. La historia de una adolescente con poderes telequinéticos, víctima de bullying escolar y de una madre fanática religiosa, mezcla la crítica social con la tragedia griega. La escena del baile de graduación, con su inolvidable plano secuencia circular y el baño de sangre, marcó un antes y un después en el cine de horror contemporáneo.
1 Caracortada [Scarface] (1983)
La obra más icónica de Brian De Palma. Con guion de Oliver Stone y la monumental interpretación de Al Pacino como Tony Montana, Caracortada es mucho más que una película de gánsters: es un retrato de la ambición desmedida, la corrupción del sueño americano y la caída trágica de un hombre que lo quería todo. La violencia gráfica, la música de Giorgio Moroder y frases inmortales como “Say hello to my little friend” convirtieron esta cinta en un fenómeno cultural. Amada, parodiada y citada hasta el cansancio, Caracortada es el legado más popular de De Palma.
Brian De Palma no siempre ha recibido el reconocimiento de sus contemporáneos como Martin Scorsese o Steven Spielberg, pero su influencia es innegable. Su cine, cargado de estilo visual, violencia estilizada y un permanente juego con la mirada del espectador, sigue inspirando a directores de varias generaciones. Ya sea a través del terror sangriento de Carrie, el delirio criminal de Caracortada o el suspenso político de Impacto, De Palma permanece como un verdadero maestro del artificio cinematográfico.