La cancelación de series sáficas, el nuevo problema de representación LGBTQ+

El pasado 18 de Agosto, Prime anunció que no seguiría adelante con la última y segunda temporada de Un Equipo muy Especial. Y para mí esta cancelación confirma que las producciones con mujeres sáficas (mujeres que aman a otras mujeres, independientemente se su orientación sexual) como protagonistas son menospreciadas por el público en general y las empresas.

Y claro que entendería (o al menos un poco más) la cancelación si la serie fuera mala, pero no lo es. Tan solo en Rotten Tomatoes tiene una aprobación del 95 % de la crítica y 87% del público. Son números demasiados buenos. Hablan de un producto de calidad. Pero la calidad a veces no es suficiente. Tiene que ser rentable. Aunque eso no lo podemos saber porque Prime así como otras plataforma de streaming no revela sus datos de visualización.

Crédito: Prime Video

Por supuesto, la compañía de Jeff Bezos culpó a las huelgas de actores y de guionistas en Estados Unidos de esta cancelación. Y aunque logísticamente es entendible, pues hubiera llegado a la plataforma hasta 2025, los fans hubiéramos esperado el tiempo que fuese necesario para ver la temporada final.

Es así como Un Equipo muy Especial se suma así a una larga lista de series centradas en mujeres queer que han sido canceladas tras sus primeras temporadas como por ejemplo I Am Not Okay with This, Fate: The Winx Saga, Batgirl, First Kill, Gentleman Jack, The L Word: Generation, The Wilds y Warrior Nun (aunque esta última ya ha sido salvada y regresará con tres películas). Y obviamente que se nota el patrón de cancelación porque las series LGBTQ+ más populares (y que siguen al aire) son protagonizadas por hombres. Ahí tenemos a Heartstopper, que fue renovada hasta su tercera temporada tras su temporada debut, Young Royals, Interview with the vampire, Our Flag Means Death y Good Omens.

Claro que en algunas de estas series como Heartstopper y Good Omens encontramos parejas sáficas, pero son secundarias. Por eso, estas series viven más a comparación de las protagonizadas por mujeres queer.

Crédito: HBO

En mi opinión, esto se debe a que vivimos en una sociedad altamente misógina y machista. Y creo que recientemente lo vimos y lo vivimos (las mujeres) con el estreno de Barbie de la directora Greta Gerwig. No me dejarán mentir, cuando hay un producto hecho por mujeres y para mujeres siempre se menosprecia. Se piensa que no tiene la misma calidad ni el mismo valor que los productos hechos por hombres y para hombres (y/o para el público en general).

Por eso, creo que cuando hay series con mujeres queer tanto frente como detrás de cámaras no se les pone la misma atención que las protagonizadas por hombres. Y esto también se ve reflejado en la publicidad porque ¿Por qué una empresa invertiría en algo que el público no va a ver? Tristemente esto genera una reacción en cadena. Se crean series sáficas, pero no se promocionan, entonces no se obtienen las visualizaciones necesarias y las empresas las terminan cancelando. Y el proceso se vuelve a repetir.

También creo que las lesbofobia es un factor determinante para la cancelación de estas series. Por ejemplo, el hecho de que el público masculino sólo sexualice las relaciones sáficas y entonces no se interese en ver productos donde a las mujeres queer se les trata como lo que son, seres humanos, y no como objetos. O también los estereotipos de que en una relación sáfica una de las dos debe cumplir el papel del hombre o que por ser mujeres no pueden tener relaciones sexuales, pues no hay penetración.

Crédito: Netflix

En resumen, la misoginia y la lesbofobia en la sociedad no han permitido que las series sáficas alcancen la misma popularidad que las series aquileaneas (protagonizadas por hombres que aman a otros hombres, independientemente de su orientación sexual). Y me parece una lástima porque además de que necesitamos más visibilidad a la comunidad sáfica, nos estamos perdiendo de series increíbles, con actuaciones brillantes y mensajes positivos.

Spoiler Show #14