Childhood’s End

Wow… así que me quedo al terminar de ver esta miniserie de 3 capítulos. Me rasco un poco la cabeza y me pregunto si este es el final que buscaban los guionistas. Acabo de tener el gusto de ver unos de los finales más obscuros y apológicos de por lo menos los últimos 4 años. ¿Y saben qué? Eso me pone profundamente feliz.

Maldito Arthur C. Clarke, le encanta jugar con nuestras mentes (autor del libro del que está basada la serie).

¿De qué trata?

CHILDHOOD'S END -- "The Overlords" Episode 101 -- Pictured: Mike Vogel as Ricky Stormgren -- (Photo by: Ben King/Syfy)

Childhood’s End comienza de manera trillada y bastante común: de la nada llegan unos extraterrestres con épicas y gigantescas naves a la Tierra. Como ya es costumbre, se posan encima de las principales ciudades y a través de Karellen (el genial y chingonazo Charles Dance) se nos informa que la Tierra ha sido seleccionada y que como supervisor de la Tierra él se va encargar de arreglar los problemas actuales, para así llevar a la humanidad a una nueva era de oro.

Gran escena cuando se comunica con los terrestres usando el avatar del familiar fallecido que más hayas querido. Bastante original.

Karallen escoge a un humano común y corriente para que sea el único medio de interacción entre los gobiernos de la Tierra con él, el cual es granjero y lleva una vida común. Lo lleva dentro de su nave y lo aloja su memoria favorita. Él se comunica por medio de la voz y le indica que la humanidad aún no está lista para ver la forma física de su raza.

Y así las cosas para los terrestres parecen mejorar exponencialmente: cero guerras, cero hambres, cero crímenes. La gente ya no tiene necesidad de trabajar y todo es una completa armonía, incluso un humano promedio ya puede llegar a vivir hasta 140 años.

Ojo esta serie se ve a través de varias generaciones de personajes, quienes viven en esta utopía.

Entonces un día llega el momento en el que Karellen revele su verdadera forma la humanidad. Ufff… de verdad que no me esperaba lo que la serie nos tenía preparados. Sin embargo la duda permanece. ¿Las intenciones de la raza de Karellen son buenas? O hay algo detrás que el hombre no sabe…

¿ME VA GUSTAR?

Aquí tenemos la ciencia ficción que es más difícil de tragar. Es la que se basa en pura especulación teórica para nutrir la ficción, (estilo los aliens de Contacto vs el alien de Depredador, usando la analogía) es decir, tú puedes inventar cualquier cosa y asumirla como tecnología que no nos van explicar, en esta serie lo tienes que asumir.

Es difícil, extremadamente filosófica y totalmente cruel con la religión, la idea de Dios y la vida después de la muerte. Para la entidad cósmica la humanidad no pasó la prueba de calidad, si ni modo next, la serie no va premiar a los humanos ni va descubrir que tienen cualidad cósmicas, es profundamente desolador y hasta cierto punto altamente realista.

No esperes giros de tuerca redentores o finales que eran un sueño, Karellen lleva la serie y su total neutralidad benigna lo convierte en un delicioso malo/no malo que simplemente es muy bueno en su trabajo sin dejar su limitada compasión.

Quiero destacar que las actuaciones son competentes sin llegar ser extraordinarias. Después del épico Charles Dance, en su mayoría son actores que han tenido roles menores en series conocidas. La que más destaca es Yael Stone que seguro ubican por Orange Is The New Black así como a Georgina Haig que acaba de salir en Once Upon a Time como Elsa o en Fringe

Como dije: no llegan a ser épicas pero si cumplen perfectamente con la transmisión de emociones

En resumen, si eres más de viajes metafísicos estilo interestelar esta serie estará dentro de tus gustos, si no, agarrarle el gusto el mensaje es por demás interesante.

Te advierto, el final seguramente te dejará con hartas preguntas.

¿Dura mucho?

Son tan sólo 3 capítulos de 115 minutos cada uno. El ritmo te va sacar de onda, porque pasamos de la ciencia ficción como tal a debates mucho más profundos y hartas ideas interesantes si eres católico, cristiano o algo religioso igual y no raya para nada el resultado final.

Concluyendo

Una miniserie fresca con un final por demás contundente: no hay dios, no hay vida eterna, no hay nada más allá que el presente, no somos más que una serie de dígitos genéticos que no salieron como se esperaba. Es tiempo de aplicar el reset y listo.

Como les dije, esta serie es un gran viaje interior que hace algunas preguntas bien incómodas, donde la energía queda en manifiesto y súper vale la pena verla con toda la actitud de la vacación de Invierno o de Verano, según el hemisferio en el que vivas.

Véanla y después la platicamos.

Estrellómetro del Averno:
3 de 5 Estrellas

Spoiler Show #11