Killer Bob o el origen del mal según David Lynch

Sabíamos que el regreso de David Lynch presuponía una nueva etapa en la narración televisiva, pero ha logrado sorprender incluso a sus fans mas fervorosos. Es que el episodio octavo de este regreso nos puso de frente a un espectáculo tan intenso como maravilloso. Esa gigantografía que nos mostraba una explosión atómica sobre la cual no teníamos demasiadas certezas ha develado el origen (aparentemente) de uno de los personajes mas terribles del universo Lyncheano: Bob.

Para dar un marco de situación adecuado deberemos centrarnos en un hecho histórico que modificó el curso de la humanidad para siempre: el primer ensayo nuclear que antecedió a lo que suponemos que para Lynch fue el comienzo de la maldad en sí misma. Las coordenadas son claras:  White Sands, Nueva México a las 05.29 hs del 16 de julio de 1945En este lugar se realizó el primer ensayo de detonación de un arma nuclear, la primera oportunidad en que el hombre se arrogó el lugar de Dios al crear una nueva forma de muerte; una arrasadora fuerza del mal que no dejó nada a su paso barriendo a la humanidad tal como se la conocía.

David Lynch, con una puesta muy relacionada con la estética de Kubrick en 2001: Odisea del Espacio, nos brinda una mirada onírica sobre la devastación. Valiéndose tanto de elementos visuales como auditivos nos hace parte de la vorágine de la conclusión de la inocencia. El fin del hombre como sujeto de la naturaleza y el nacimiento de una nueva arrogancia que ha perdido el respeto por la vida.
Una nueva fuerza de la maldad ha nacido, una que se cree y se postula como un nuevo Dios, capaz de arrebatar la vida del otro. Y es justamente en el marco de esta operación llamada Plumbbob vemos emerger un siniestro rostro familiar que nos ha aterrado por años: Killer Bob.

Para muchos el quiebre en el orden natural desequilibró para siempre las fuerzas del universo y fue el origen de una nueva fuerza maligna encargada de barrer todo a su paso, incluso a una familia tan normal como la de Laura Palmer y su histriónico padre Leland.

En uno de los episodios mas disruptivos de la historia de la televisión moderna, Lynch nos invitó a sumergirnos en un viaje lisérgico a las vísceras mismas de la autodestrucción humana y fue tan maravilloso como siniestro.

Video
https://www.youtube.com/watch?v=6YZZLkUcd44
Spoiler Show #11