¿Por qué y cómo Dolores fue e irá contra todos en lo que resta de esta tercera temporada?

El cuarto episodio de Westworld marcó la mitad de la tercera temporada (que, como ya sabemos, tendrá solo 8 episodios, a diferencia de las anteriores de 10) y con él trajo algunas respuestas y nos devolvió a otro personaje que nos estaba faltando en este gran juego que plantea Dolores a la humanidad: nuestro hombre de negro, es decir, William.

Fuente: HBO

The Mother of Exiles se puede dividir en tres grandes bloques: por un lado, tenemos a Dolores con Caleb y sus grandes planes, por el otro tenemos a William con Charlotte Hale y, por último, a Maeve con Serac. Por supuesto, las tres historias van a tener muchísimos puntos de conexión y, además, no podemos olvidarnos de Bernard, quien aparece todavía un poco relegado en cuanto a los minutos en pantalla, corriendo de atrás siempre a Dolores, junto a Ashley Stubbs.

Lo más destacable de este episodio es, por supuesto, la revelación de que las famosas cinco perlas que Dolores se llevó de Westworld no son 5 anfitriones diferentes sino 5 copias de ella misma, que va implantando en todos los jugadores que necesita para llevar a cabo su plan magistral. Así, tanto Martin, el guardaespaldas de Liam, como Charlotte Hale son otras versiones de Dolores Abernathy.

Descubrimos, además, que Dolores está utilizando el cuerpo de Musashi, aunque también con una copia de ella misma dentro, gracias a la investigación de Maeve y Serac. Sin embargo, me permito dudar todavía de la realidad que está experimentando nuestra querida Maeve. ¿Será cierto que Dolores tomó la apariencia de un anfitrión que nunca antes había visto? ¿O Maeve continuará encerrada en simulaciones cada vez más sofisticadas de Serac? Las apariciones de Maeve en pantalla en cada episodio son siempre al despertarse, lo cual favorece un poco a la confusión. Algunos se han atrevido a hipotetizar que, en realidad, Maeve se encuentra en el universo espejo creado por el Rehoboam.

Fuente: HBO

Por otro lado, conocimos un poco más de Serac, el gran rival de Dolores en esta temporada. Pareciera ser que lo que lo motiva a este hombre es preservar la paz: él está seguro que el mayor riesgo al que se enfrenta la humanidad es a sí misma, ya que ha visto con sus propios ojos lo que es capaz de hacer cuando era niño y París desapareció del mapa por una «catástrofe termonuclear», término que tranquilamente podría referirse a una bomba atómica, claro.

Mientras tanto, Dolores le ha quitado toda la fortuna a Liam con la ayuda de Caleb, quien de a poco va dándose cuenta de que, tal vez, se ha metido en algo que lo supera por completo. La violencia de Dolores será, probablemente, un problema para ese vínculo y esa unión, ya que Caleb se negaba específicamente en su vida anterior a trabajar de ese modo.

El plato fuerte de este episodio fue, sin dudas, William. Completamente destrozado emocionalmente tras su última aventura en el parque, donde le disparó a su propia hija creyendo que se trataba de un anfitrión, es abordado por Charlotte Hale (Dolores, claro) para pedirle asistencia para frenar a Serac. Se trata de una trampa: en realidad, Dolores termina internándolo contra su voluntad en un hospital psiquiátrico «para que se pudra por la eternidad», no sin antes tomar una pequeña muestra de su sangre. ¿Será así que William se convierte en un host? Él mismo ya duda acerca de su realidad, así que no creo que estemos muy lejos de verlo pegar ese salto. Creo, además, que todavía falta para verlo rendido y que es muy probable que, en su futuro, haya una suerte de redención. ¿Podrá volver el Hombre de Negro a ser Bill, el del sombrero blanco?

Video
https://www.youtube.com/watch?v=rnsT5k8cV_0

El próximo episodio, titulado Genre, como la misteriosa droga que le ofrecen a Liam en el evento de beneficencia y prostitución al que asiste, parece que mostrará mucho más acerca de los orígenes de Serac y sus propósitos, así como también acercará a Bernard al juego, lo cual, si me preguntan, ya va siendo hora.

Spoiler Show #11