El 31 de julio celebramos el cumpleaños de Wesley Snipes, un actor cuya presencia marcó con fuerza el cine de los años noventa. Dueño de una versatilidad inusual —capaz de destacar en dramas raciales, thrillers explosivos, comedias deportivas y, por supuesto, cintas de acción— Snipes fue un ícono cultural que definió el estilo de toda una década.
A continuación, repasamos siete de sus películas más representativas de los noventa, que no solo marcaron su carrera, sino también dejaron huella en el cine popular.
1 Jungle Fever (1991)
Dirigida por Spike Lee, Jungle Fever no es solo una de las primeras películas importantes de Wesley Snipes, sino también una de sus más complejas. Snipes interpreta a Flipper Purify, un arquitecto afroamericano que inicia una relación extramatrimonial con una mujer italoamericana (Annabella Sciorra), lo que desata un conflicto racial y personal intenso. Aquí Snipes demuestra su capacidad para el drama emocional, explorando temas de identidad, deseo, racismo estructural y crisis moral. Aunque no es la típica película por la que se le suele recordar, Jungle Fever es una prueba de su talento más allá de los puños y las armas.
2 New Jack City (1991)
En este clásico del cine urbano, Snipes encarna a Nino Brown, un despiadado narcotraficante de Nueva York que se convierte en símbolo del ascenso y caída de los imperios criminales del crack en los 80. La interpretación de Snipes como Nino es magnética: carismático, cruel, calculador y humano al mismo tiempo. Dirigida por Mario Van Peebles, New Jack City no solo fue un éxito comercial, sino que consolidó a Snipes como estrella en ascenso.
3 Los blancos no saben saltar [White Men Can’t Jump] (1992)
En esta comedia deportiva dirigida por Ron Shelton, Snipes forma una dupla inolvidable con Woody Harrelson. Interpretando a Sidney Deane, un estafador de canchas callejeras de baloncesto, Snipes despliega su carisma natural, su habilidad atlética y un agudo sentido del humor. La película, más allá del baloncesto, explora temas como la competencia, el racismo, la masculinidad y la necesidad de sobrevivir en un entorno precario. La química entre Snipes y Harrelson es explosiva, y la película se convirtió en un clásico instantáneo.
4 El demoledor [Demolition Man] (1993)
El demoledor es puro delirio noventero: una distopía futurista, sátira social y acción desmedida. Sylvester Stallone es el héroe congelado del pasado, y Wesley Snipes el villano liberado del futuro: Simon Phoenix, un criminal hiperviolento con peinado amarillo chillón y frases para la historia. Snipes se divierte como nunca en este papel, canalizando una energía caótica y anárquica que roba cada escena. La película, dirigida por Marco Brambilla, es hoy una obra de culto y una muestra de lo bien que Snipes sabía aprovechar un personaje extravagante.
5 ¿Reinas o reyes? [To Wong Foo, Thanks for Everything! Julie Newmar] (1995)
En una de las elecciones más sorprendentes de su carrera, Snipes protagoniza esta comedia de carretera interpretando a Noxeema Jackson, una drag queen segura de sí misma que viaja con Patrick Swayze y John Leguizamo por el sur de EE.UU.. Lejos del tipo duro habitual, Snipes ofrece aquí una actuación llena de calidez, humor y humanidad. ¿Reinas o reyes? rompió moldes en su momento y mostró el rango interpretativo del actor. La película se adelantó a su tiempo en cuanto a representación LGBTQ+ en el mainstream.
6 Blade (1998)
Si hay un título que definió a Wesley Snipes como ícono del cine de acción, fue Blade. Como el cazavampiros mitad humano, mitad criatura de la noche, Snipes reescribió las reglas del cine de superhéroes antes de que el género despegara de lleno. La primera entrega (1998) fue un éxito rotundo y pavimentó el camino para el cine de Marvel moderno. La trilogía (Blade II en 2002 y Blade: Trinity en 2004) amplió el universo, pero es la película original la que tiene el impacto más duradero, gracias al estilo oscuro, la acción estilizada y la presencia imponente de Snipes.
7 Los federales [U.S. Marshals] (1998)
Spin-off de El fugitivo, esta cinta pone el foco en el personaje de Tommy Lee Jones, pero Snipes se las arregla para brillar como Mark Sheridan, el fugitivo misterioso que oculta secretos de Estado. Aunque menos recordada que otras cintas del actor, Los federales muestra su habilidad para sostener el suspenso, combinar acción física con carga emocional y, sobre todo, su capacidad para generar empatía incluso en personajes ambiguos. Un thriller sólido donde Snipes demuestra una vez más su estampa estelar.
La década de los 90 fue un terreno fértil para Wesley Snipes. Supo adaptarse a géneros diversos —del drama social al cine de acción, de la comedia urbana al cine fantástico— con una naturalidad sorprendente. Su talento, presencia física y carisma convirtieron cada papel en algo memorable, incluso en producciones menores.
Hoy, en su cumpleaños, es un buen momento para redescubrir estas joyas noventeras. Porque más allá de la fama, Wesley Snipes dejó una marca inconfundible en el cine, y estos títulos siguen siendo testimonio de su legado imparable.