V de Venganza y Guy Fawkes: la historia real que inspiró la película

V de Venganza
Crédito: Warner Bros. Pictures

Hoy es 5 de noviembre y, si alguna película tiene derecho a reclamar esta fecha, es V de Venganza [V for Vendetta]. La cinta de James McTeigue cumplió 20 años y lo celebra de vuelta en salas: Fathom Entertainment, Saga Arts y Warner Bros. la reestrenaron en cines de Estados Unidos el 1 y el 5 de noviembre.

En el Reino Unido, V de Venganza también vuelve a salas, y la fecha no es casualidad. Detrás de la máscara sonriente y del Parlamento en llamas hay una historia real de más de 400 años, una rima infantil y un cómic británico que su propio autor terminó por desconocer.

¿Qué ocurrió realmente el 5 de noviembre de 1605?

En la Inglaterra de 1605, Jacobo I llevaba dos años en el trono y los católicos ingleses, que esperaban un trato más tolerante tras la muerte de Isabel I, seguían bajo leyes que castigaban su fe.

Un grupo encabezado por Robert Catesby decidió resolverlo por la vía más radical: volar la Cámara de los Lores durante la apertura del Parlamento, con el rey dentro, y sentar a una figura católica en el trono.

Guy Fawkes no era el líder. Era el experto. Había combatido durante años para la corona española en los Países Bajos, donde se hacía llamar Guido, y sabía manejar pólvora.

Su tarea consistía en vigilar los barriles escondidos en un sótano que Thomas Percy, otro de los conspiradores, había rentado justo debajo de la cámara, y prenderles fuego en el momento indicado.

Eran 36 barriles. Suficientes para borrar el edificio.

El plan se vino abajo por una carta. A finales de octubre, Lord Monteagle recibió un mensaje anónimo que le aconsejaba no asistir a la sesión.

La advertencia llegó al gobierno, los sótanos fueron registrados y, en la madrugada del 5 de noviembre, encontraron a Fawkes junto a la pólvora, con mechas y un farol. Ese farol todavía se conserva en el Museo Ashmolean de Oxford.

Fawkes fue llevado a la Torre de Londres, interrogado bajo tortura y ejecutado el 31 de enero de 1606. Catesby y varios cómplices murieron al enfrentarse a las autoridades; el resto acabó en el cadalso.

Lo curioso es lo que vino después. Esa misma noche, los londinenses encendieron fogatas para celebrar que el rey seguía vivo, y en enero de 1606 el Parlamento aprobó una ley que convertía el 5 de noviembre en jornada obligatoria de acción de gracias.

Con el tiempo, la fecha se transformó en la Noche de Guy Fawkes o Bonfire Night: fuegos artificiales, hogueras y muñecos del conspirador ardiendo en la plaza.

El Parlamento británico conserva un archivo detallado sobre la conspiración y sus consecuencias. Inglaterra lleva más de cuatro siglos festejando un atentado que nunca ocurrió y quemando, año tras año, al hombre que iba a encender la mecha. V de Venganza lo convirtió en otra cosa.

“Remember, remember”: la rima que V convirtió en amenaza

De esa tradición salió el verso que medio planeta conoce gracias a V de Venganza. Es una rima popular británica, de autor anónimo, que los niños recitaban mientras pedían monedas “para el Guy“:

Remember, remember the fifth of November, Gunpowder, treason and plot. I see no reason why gunpowder treason Should ever be forgot.

En español sería algo así como: recuerda, recuerda el 5 de noviembre, la pólvora, la traición y la conspiración; no veo razón para que esa traición se olvide jamás. La intención original era patriótica. Había que recordar que alguien quiso matar al rey, y celebrar que fracasó.

V de Venganza le da la vuelta. En voz de Evey Hammond (Natalie Portman), al arranque de la cinta, la rima deja de ser una advertencia contra los traidores y se vuelve una invitación a recordar la idea detrás del hombre.

La cinta abre con la captura y ejecución de Fawkes, y la narradora admite que la persona le importa poco: lo que permanece es lo que representaba.

V (Hugo Weaving) usa la fecha como firma. Su primer golpe es la voladura del Old Bailey en la madrugada de un 5 de noviembre, con la Obertura 1812 de Chaikovski retumbando en los altavoces de la ciudad.

Después toma la televisora estatal y cita a todo Londres frente al Parlamento para la misma noche del año siguiente. Lo que Catesby y Fawkes no lograron en 1605, V promete terminarlo siglos después, y la rima ya no celebra el fracaso de la conspiración: anuncia su revancha.

Hay guiños en V de Venganza para quien pone atención. Varios personajes secundarios llevan apellidos de los conspiradores reales, como Rookwood, Percy y Keyes.

Dos décadas después, la cita sigue viva. Cada 5 de noviembre las redes se llenan de máscaras sonrientes, y mucha gente que nunca ha oído hablar de Jacobo I la reconoce al instante.

¿Cómo llegó Guy Fawkes a V de Venganza?

La respuesta está en un cómic británico de los 80. Alan Moore y David Lloyd empezaron a publicar V de Venganza en 1982 en la revista Warrior, en blanco y negro y en plena era de Margaret Thatcher.

Cuando la revista cerró, la historia quedó a medias hasta que DC Comics la completó y la reeditó a color entre 1988 y 1989.

La máscara fue idea de Lloyd. Propuso que el protagonista adoptara el rostro de Guy Fawkes, una figura que cualquier británico conocía por las fogatas de noviembre, y Moore la tomó al vuelo. El truco de V de Venganza fue convertir al villano de la historia oficial en un héroe ambiguo.

En el cómic, V es un anarquista enfrentado a Norsefire, un régimen fascista instalado tras una guerra nuclear, y Moore deja que el lector decida si está ante un libertador o un fanático.

La película de V de Venganza llegó a cines el 17 de marzo de 2006, después de que su estreno original, previsto para noviembre de 2005, se retrasara.

Fue el debut como director de McTeigue, asistente de dirección en Matrix, con guion de las Wachowski y producción de Joel Silver. A Moore los cambios no le gustaron nada. Pidió que su nombre no apareciera en los créditos y jamás quiso verla. Lloyd, en cambio, aplaudió el resultado.

Lo que sí funcionó sin discusión fue el reparto. Weaving llegó para reemplazar a James Purefoy, que dejó el papel semanas después de iniciado el rodaje.

El australiano construyó a V sin mostrar un solo gesto: todo descansa en la voz y el lenguaje corporal. Portman se rapó frente a la cámara para la secuencia del encierro de Evey, el tramo más duro de la película.

Y John Hurt, que había sido Winston Smith en la adaptación de 1984, interpreta aquí al canciller Adam Sutler, una especie de Gran Hermano que grita desde pantallas gigantes. Stephen Rea completa el cuadro como el inspector Finch.

V de Venganza recaudó más de 130 millones de dólares en todo el mundo. Nada mal para una película clasificación R sobre un terrorista enmascarado que cita a Shakespeare.

V de Venganza
Crédito: Warner Bros. Pictures

La máscara que salió de la pantalla

El final de V de Venganza, con miles de personas marchando hacia el Parlamento con la misma máscara, se volvió realidad apenas dos años después. En 2008, integrantes del colectivo Anonymous se pusieron la cara de Guy Fawkes para protestar frente a sedes de la Iglesia de la Cienciología.

Desde ahí, el rostro de bigote fino y sonrisa congelada saltó a Occupy Wall Street y a protestas en Europa y América Latina. En internet se volvió el avatar de cabecera de cualquier causa contra el poder.

La paradoja es conocida: los derechos de la máscara pertenecen a Warner Bros., así que cada pieza con licencia que compra un manifestante le deja ganancias a uno de los conglomerados más grandes del entretenimiento. Fawkes, un católico que quiso cambiar a un rey por otro, terminó como emblema antisistema gracias a un estudio de Hollywood.

Veinte años después, la historia de V de Venganza sigue abierta. Además del reestreno, HBO desarrolla una serie basada en el cómic con Pete Jackson como guionista y James Gunn y Peter Safran como productores ejecutivos.

Si te interesa el Fawkes de carne y hueso, la miniserie Gunpowder, con Kit Harington, recrea la conspiración original; ya te habíamos mostrado sus primeras imágenes. Y en una nota anterior repasamos por qué el mensaje de la película no envejece.

La idea, como diría V, sigue siendo a prueba de balas.

Spoiler Show #30