Cada 5 de noviembre, el mundo recuerda una frase que se volvió símbolo de rebelión: “Remember, remember, the fifth of November.” V de Venganza representa una reflexión profunda sobre el poder, la libertad y la resistencia frente a los sistemas autoritarios. Estrenada en 2005 y adaptada de la novela gráfica de Alan Moore, la película se ha convertido en una de las obras más influyentes del cine político moderno.
V de Venganza, protagonizada por Natalie Portman y Hugo Weaving, cuenta la historia de un misterioso enmascarado que lucha contra un gobierno totalitario en una Inglaterra distópica. Sin embargo, su fuerza no reside sólo en la acción o el suspenso, sino en el mensaje que transmite: el poder real no pertenece al Estado, sino al pueblo. Como dice V en una de sus frases más emblemáticas, “El pueblo no debería temer a sus gobernantes, los gobernantes deberían temer al pueblo.” Esa línea resume la esencia de la película. Es el despertar de una sociedad oprimida que recupera su voz.
Lo más impresionante de V de Venganza es su vigencia. A casi dos décadas de su estreno, su crítica al autoritarismo y a la indiferencia social sigue resonando en contextos de crisis política en todo el mundo. Las protestas que adoptaron la máscara de V como emblema demuestran que la historia trascendió la pantalla para convertirse en una herramienta de expresión colectiva.
Pero más allá de la política, V de Venganza también habla de la dignidad individual. La película nos recuerda que incluso cuando todo parece perdido, aún queda algo que defender. “Nuestra integridad vale tan poco, pero es todo cuanto realmente tenemos, es el último centímetro que nos queda de nosotros. Si salvaguardamos ese centímetro, somos libres.” Es una declaración poderosa sobre la libertad interior y la resistencia moral, que da sentido a toda la lucha de los personajes.
V de Venganza vuelve a recordarnos que la memoria y la resistencia son armas poderosas. Su legado no solo habita en una máscara, sino en una convicción que desafía al poder: la libertad nace cuando las ideas se vuelven más fuertes que el miedo.
El discurso de V trasciende. En palabras del propio protagonista: “Nos dicen que recordemos la idea, no al hombre, porque los hombres fallan. Los pueden atrapar, los pueden matar y olvidar. Pero 400 años después, una idea todavía puede cambiar al mundo.” Esa frase plantea la ideología de V de Venganza. El pensamiento como fuerza inmortal, capaz de inspirar generaciones mucho después de que los líderes desaparezcan, porque el mensaje y su poder no lo hacen.
